EL FENÓMENO DE EL NIÑO: ENTRE LA ALARMA, EL MIEDO Y LA ESPERANZA
MSc. Brenda Mendoza Pimentel
FORO AGROPECUARIO ECUATORIANO
Cada vez que la población enciende el televisor o revisa las redes sociales, se encuentra con noticias sobre el fenómeno de El Niño, pronósticos preocupantes, imágenes de inundaciones y advertencias que, en ocasiones, parecen anunciar el fin del mundo. ¡Al parecer, hasta las nubes tienen ahora un equipo de comunicación encargado de sembrar el pánico!
Sin duda, la información oportuna es fundamental para prevenir riesgos, pero cuando las noticias se difunden sin contexto, exagerando escenarios o convirtiendo cada cambio climático en una tragedia anunciada, generan ansiedad, miedo e incertidumbre en la población, especialmente en las comunidades rurales que dependen de la agricultura.
El desafío no es ignorar las alertas, sino aprender a comunicar con responsabilidad. Necesitamos información que oriente, autoridades que actúen y ciudadanos preparados para enfrentar las adversidades.
El fenómeno de El Niño no debe convertirse únicamente en una temporada de titulares alarmistas, sino en una oportunidad para fortalecer la prevención, mejorar los sistemas de alerta temprana, proteger nuestros ríos y respaldar a los agricultores.
La naturaleza no siempre podemos controlarla, pero sí podemos prepararnos mejor. En lugar de esperar la próxima inundación para lamentarnos, construyamos desde hoy soluciones. Porque la esperanza no consiste en cruzar los brazos y esperar que escampe, sino en trabajar juntos, incluso cuando el cielo se pone gris.
