Opinión

AMORES ¡LIBERTAD!

Dr. Orlando Amores Terán/Quito

 

 

DESORDEN MUNDIAL PROVOCADO POR LOS DEMÓCRATAS (II)

Algunas decisiones de presidentes demócratas y republicanos de Estados Unidos han sido interpretadas por distintos sectores políticos como factores que contribuyeron al actual desorden geopolítico mundial.

El presidente Richard Nixon buscó contrapesar a la Unión Soviética normalizando relaciones con la China comunista y fomentando el comercio, además de retirar el respaldo diplomático a Taiwán en 1972.

Posteriormente, Jimmy Carter integró oficialmente a China a la economía global en 1979. Frente a la crisis de los rehenes en Irán, evitó una acción militar directa y, tras fracasar el operativo de rescate, suspendió la importación de petróleo iraní en 1980.

Durante la administración de Bill Clinton, se impulsó activamente la inversión estadounidense en China y se apoyó su ingreso a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Aquello provocó un flujo masivo de capitales y empresas hacia territorio chino entre 1996 y 2000.

Clinton también acusó a Irán de patrocinar el terrorismo y desarrollar armas de destrucción masiva; sin embargo, descartó una intervención militar y optó por promover sanciones y embargos comerciales contra empresas extranjeras que invirtieran en el sector energético iraní.

Por su parte, George W. Bush calificó a Irán como parte del “Eje del Mal” en 2002, debido a su apoyo a organizaciones extremistas y a su programa nuclear. Aunque mantuvo una retórica firme y advirtió sobre posibles respuestas militares, finalmente privilegió la vía diplomática.

En 2009, el presidente Barack Obama declaró: “Estados Unidos no está ni estará nunca en guerra con el Islam”. Durante su gobierno se firmó el acuerdo nuclear con Irán, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), en 2015.

También durante su administración se realizó el envío de fondos a Irán en medio de negociaciones diplomáticas y acuerdos relacionados con sanciones internacionales.

Finalmente, Joe Biden intentó evitar una escalada militar en Medio Oriente tras los ataques perpetrados por Hamás contra Israel en 2024, en un contexto de fuertes tensiones regionales vinculadas a Irán.