EL QUE MUCHO ABARCA, POCO APRIETA
Antonio Aguirre Medina / Guayaquil
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Refrán de renombre popular que nunca pasará de moda y siempre estará presente en la mente lúcida de los ciudadanos ecuatorianos amantes de la paz, la seguridad y el progreso nacional.
Es aplicable a cualquier circunstancia del diario vivir de un país en crisis como el nuestro y, en este caso, podría servir como una posible recomendación al excelente ministro de Seguridad del Estado, señor John Reinberg.
Es por demás arriesgado para la seguridad del Estado, y peor en estas circunstancias de altos riesgos, intentar abrir varios frentes de batalla al mismo tiempo. En resumidas cuentas: la intención es muy buena y posible, pero la ejecución simultánea corre el alto riesgo de fracaso por evidentes razones inesperadas en el desarrollo de las operaciones de salvación de un país que necesita paz y trabajo para subsistir.
Las respetables Fuerzas Armadas Nacionales y la responsable Policía Nacional son los mejores y únicos baluartes en la defensa a ultranza de la soberanía y la paz de los ecuatorianos.
