Opinión

Y llegó Bolívar (brevísima relación del auto-gobierno de Guayaquil)

XAVIER FLORES AGUIRRE/ Guayaquil.

Derecho, política, historia and random (that’s not whatever)

El 8 de noviembre de 1820 un Colegio Electoral, compuesto por 57 representantes de los pueblos de la Provincia de Guayaquil reunidos en su capital, eligió a los gobernantes para un territorio que entonces abarcaba desde Manabí al Norte hasta El Oro al Sur y de la Mar del Sur al piedemonte, un espacio de alrededor de 50.000 kilómetros cuadrados y unos 70.000 habitantes. Estos gobernantes conformaron la Junta Superior de Gobierno de Guayaquil y sus nombres fueron José Joaquín de Olmedo, Rafael Ximena y Francisco María Roca.

El 11 de ese mismo mes, esos 57 representantes de 27 pueblos de la Provincia de Guayaquil adoptaron un Reglamento Provisorio de Gobierno, en cuyo artículo 2 se establecía que dicha provincia ‘se declara en entera libertad para unirse a la grande asociación que le convenga de las que se han de formar en la América del Sur’. A efectos de llevar a cabo esa decisión, la Junta Superior de Gobierno de Guayaquil consideró que, ‘nada es más conveniente que la pronta declaración de la Provincia sobre la actitud política que más le convenga, respecto de los grandes Estados que nos rodean, dando al mismo tiempo una forma estable a las instituciones que se adoptaron provisionalmente’, por lo que decretó, el 19 de junio de 1822, que:

 

 ‘1. La Representación de la Provincia se reunirá extraordinariamente en esta capital el 28 de julio próximo, y                 se  compondrá de los mismos electores que la anterior […]

5. La Representación de la Provincia, legalmente instalada, se ocupará de la discusión y resolución de los puntos comprendidos en este decreto.

6. Por ningún pretexto existirá en el territorio de la Provincia fuerza alguna armada de los Estados amigos, al abrirse las sesiones del Colegio Electoral; ni en la bahía permanecerá buque alguno de guerra, amigo o neutral, aunque esté simplemente armado. […]’ *

 

Y llegó Bolívar, y todo cambió. Primero, porque llegó acompañado de la fuerza armada de uno de ‘los Estados amigos’, en este caso, de Colombia. Esa fuerza armada, compuesta de 1.300 soldados, estuvo en la ciudad ‘al abrirse las sesiones del Colegio Electoral’, que ya era claro, no iba a estar en capacidad de decidir sobre ‘la actitud política que más le convenga’, porque lo que más le convenía ya lo había decidido Bolívar, y eso era pertenecer a la República de Colombia, de la que Bolívar era su Presidente.

Rendida a Bolívar, la Asamblea Electoral terminó por reunirse, pero para declarar en una comunicación dirigida al Secretario de Bolívar y fechada el 31 de julio de 1822, que ‘la Provincia queda bajo la tuición de S.E. [Simón Bolívar]. Todas sus ventajas las espera de su generosidad’ y que quedaba la Asamblea ‘constituida en Sesión permanente, esperando que S.E. resuelva si debe quedar disuelta’**.

El auto-gobierno de la Provincia de Guayaquil empezó por un golpe de fuerza (la asonada del 9 de octubre) y concluyó por otro golpe de fuerza, dada la entrada del poderoso Bolívar y los 1.300 soldados colombianos a su territorio.

* El Patriota de Guayaquil, No. 7, edición del sábado 22 de junio de 1822, en: ‘El Patriota de Guayaquil y otros impresos’, Banco Central del Ecuador-Archivo Histórico del Guayas, Guayaquil, 1987, Recopilación por Abel Romeo Castillo [Colección histórica: Reproducción de escritos antiguos], Vol. II: 1822, pp. 125-126.

** El Patriota de Guayaquil, No. 13, edición del sábado 3 de agosto de 1822, en: Ibíd., p. 167.