Opinión

¿Y ahora quién liderará al soberano?

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Unos de los grandes problemas de nuestra incipiente democracia, es la falta de cultura política que, por décadas, ningún partido o movimiento político desarrolla, como parte de su compromiso con quienes mantiene como afiliados o adherentes.

Solo para publicidad o fotografías en las redes, hemos visto ciertos movimientos con escuelas de capacitación política, pero ni siquiera las universidades tienen en sus pensum académicos, la materia de ciencias políticas o muy pocas ahora tienen la carrera de ciencias políticas, como introducción al conocimiento de los grandes filósofos y pensadores políticos a lo largo de la historia humana.

Con un Consejo Electoral que no fiscaliza el destino que reciben los partidos y movimientos, que deberían destinar parte de ellos, en la formación y capacitación de sus afiliados, la democracia camina entre ignorantes y audaces, que creen que por mover bien la lengua y bailar como Iris Chacón o Chayanne para los más jóvenes, son consagrados políticos y los dignos sucesores al sillón de Carondelet.

Se acercan las elecciones seccionales, y muy pronto asistiremos nuevamente al baratillo de ofertas, adivinos, analistas, politólogos, sin que nadie reclame responsabilidad, transparencia y verdaderas selecciones democráticas internas en dichas organizaciones. Nuevamente el dedazo, las imposiciones de los caudillos y eternos propietarios de muchos partidos y movimientos, en seudas Asambleas, escogerán a sus alcahuetes y esbirros, marginando como siempre a aquellos que por años han servido como escalera y puesto sus hombros, para que se encubren los familiares, agnados y cognados de los líderes caudillos.

El movimiento CREO ante la enfermedad de César Monge, tiene que encargar y designar un sucesor, que, por su trabajo y cercanía, bien podría recaer en Guido Chiriboga, entre otros dirigentes cercanos al Presidente, Lorenzo Calva por sus declaraciones en las redes, al parecer se aleja de su participación en CREO y de cualquier cargo en la administración público por resentimientos personales.

El partido socialcristiano, debe elegir al sucesor de Pascual del Cioppo, renovar a su clase dirigente, porque el profesor Falques, ya cumplió su ciclo como dirigente y nuevos y jóvenes líderes, deben tomar la batuta para mantener el legado que dejaron León Febres Cordero y Jaime Nebot.

Pachakutik es otro movimiento político, que, ante la desafiliación de Yaku Pérez, debe encontrar su sustituto, que les permita subir de ese 6% del electorado y ese será el desafío que, en las elecciones seccionales, se deberían proponer para consolidarse como opción para el 2025.

Hay mucha tela que cortar y agua por correr debajo del puente, surgirán nuevos liderazgos, ojalá así sea, pero fortalecidos por valores éticos, conocimiento, honestidad y responsabilidad. Que así sea.

Semper Fi.