Opinión

WISTON CHURCHILL

Ing. Pedro Álava González M. Sc.

U.S.A

 

Buscando entre libros el origen de las cualidades políticas únicas que poseía Sir Winston Churchill al haberse mantenido como primer ministro de Gran Bretaña 7 años en su primer ejercicio y luego reelegido en 1951 por 5 años más, me encontré con un palmarés único; fue un patriota desde siempre y se inicia como un militar luchador que paso por las distintas fuerzas armadas, ejercito, marina e inteligencia militar y adicionalmente era un gran escritor e historiador que le permitió ser el ganador en 1953 del premio nobel de literatura honrado por la academia sueca por su gran dominio en la historia y biografía inglesa;  fue también gran pintor y uno de los políticos con más años de servicio en la historia británica.

Tucker Jones un ex oficial de inteligencia quien conoció la vida de Sir Winston Churchill escribió que el día que fue nombrado Primer ministro de Gran Bretaña allá el año de 1940, en su discurso de posesión dijo: me siento como si Yo estuviera caminando hacia mi destino y que toda mi vida pasada como militar en las fuerzas armadas británicas, en la marina real y en las fuerzas aéreas le dio una única visión interior sobre las fuerzas armadas británicas y ha sido mi preparación para este momento.

De su Orden de Servicio Distinguido, lo que lo más lo diferenció de muchos de sus contemporáneos fue que buscó activamente ganarlos poniéndose deliberadamente en peligro. Para llamar la atención de los oficiales superiores, se exponía regularmente al fuego enemigo. En numerosas ocasiones, Churchill pudo haber sido asesinado, pero sobrevivió milagrosamente a sus encuentros cercanos con la muerte. Estos estrechos escapes parecen haberlo convencido de que de alguna manera era invencible.

La experiencia ganada en la armada británica por Churchill fue asombrosamente poderosa para que décadas más tarde, sea nombrado ministro de Defensa durante la mayor crisis existencial en la historia británica. La vida militar de Winston Churchill tuvo sus altos y bajos, usualmente no mencionadas en otras Obras. el entusiasmo de Churchill por el gas mostaza; su desafío a David George por la intervención británica en la guerra civil rusa; su implemento del controvertido control aéreo de Hugh Trenchard; su acceso a información secreta sobre el rearme nazi; lo bien informado que estuvo durante la Batalla de Inglaterra; lo que aprendió de Lawrence de Arabia que le ayudó a establecer los comandos; su espantoso dilema de salvar El Cairo o Singapur en 1942; el impacto del movimiento que renuncio la India en la campaña en Birmania; las dos ocasiones en las que consideró seriamente invadir la neutral Irlanda durante la Segunda Guerra Mundial; todos reciben un tratamiento completo y fascinante y avalaban la capacidad de este viejo luchador.

La confianza en el liderazgo de Churchill disminuyó, por un momento pareció que su mandato terminaría gracias a una Cámara de los Comunes descontenta, sin embargo, sobrevivió a la censura pública y ese otoño la marea comenzó a cambiar con la victoria británica en El Alamein y los desembarcos angloamericanos en el norte de África francesa. Estos inmovilizaron al problemático general Erwin Rommel de una vez por todas. Luego, a principios de 1943, los alemanes se rindieron en Stalingrado, marcando el cambio de rumbo en el frente oriental. Del mismo modo, los alemanes fueron derrotados en Túnez, poniendo fin a la campaña de Hitler en el norte de África. Poco después, los aliados desembarcaron en Sicilia, seguidos por la Italia continental. Sacar a los italianos de la guerra Para Hitler, fue un deslizamiento gradual hacia la derrota, especialmente después de la victoria decisiva de Stalin en Kursk. En todos los frentes, Hitler quedó a la defensiva y la iniciativa pasó firmemente a «LOS TRES GRANDES» Churchill: Roosevelt y Stalin.

Era un Adulto insustituible en su cargo por su templanza que aquí en USA se lo denominaría un outlier que significa que es “una persona atípica que piensa distinto un tema en el cual muchos coinciden en un mismo enfoque erróneo y el outlier con acierto”.

Lo admirable es que cuando fallece el Rey de Jorge ya Winston Churchill era su primer ministro británico con sus 78 años y lo primero que Churchill realizo ante su reina, fue presentarle la renuncia a la nueva monarca británica la reina Isabel; quien lo ratifica en el cargo.

 (En Ecuador aún recuerdo las célebres frases del Ing. León Febres Cordero, uno de los mejores presidentes que tuvo el Ecuador) cuando muchos lo criticaron al lanzar su candidatura para alcalde de Guayaquil que según muchos inicuos afirmaban que; los adultos mayores solo servirían para llevar los festones en ataúdes de amigos) y Fue elegido 2 periodos consecutivos alcalde. Hoy la historia universal enfatiza todo lo contrario; tenemos un Papa Francisco con 87 años, un presidente de USA con 81 años, un primer ministro de Israel con 74 años, en fin, oremos por Ecuador.

La popularidad política de Churchill alcanza su máximo esplendor entre los 60 a los 80 años y fallece a los 90 años. Fue sin lugar a duda uno de los principales lideres del mundo. allá en Gran Bretaña paso de ser un detestado político en un genio polifacético. Al morir Sir Winston Churchill la reina Isabel dijo: El mundo entero es más pobre por la pérdida de este genio británico poseedor de una privilegiada visión y un coraje indomable.