Ciencia

Wish, la app de compras directas

Los ex ingenieros de Google Peter Szulczewski y Danny Zhang fundaron Wish en 2011 tras el fracaso de su start-up de tecnología publicitaria.

EE.UU. Precios como estos están atrayendo a los usuarios a Wish, un bazar en red con sede en San Francisco que vende ropa sin marca, joyas, fundas para smartphones y otros productos a bajo precio, enviados en su mayoría desde China.

Podría llamársele el anti-Amazon. Mientras que el gigante del comercio electrónico de Seattle está efectuando fuertes inversiones para reducir los tiempos de entrega en algunos casos a una hora, los vendedores de Wish prometen hacer llegar sus productos a los clientes en semanas, y en ocasiones más tiempo.

Hasta el momento se han registrado 100 millones de cuentas gratuitas, el triple que el pasado junio. Actualmente, la app ofrece casi 40 millones de artículos de unos 100.000 vendedores.

Los inversores también compran. La matriz ContextLogic cerró recientemente una ronda de financiación por cerca de 500 millones de dólares de la rusa DST Global, y de otros inversores que ya tenían intereses en la compañía como GGV Capital y Founders Fund, explica una persona familiarizada con la situación. La financiación valoró la compañía en unos 3.000 millones de dólares, señalan, frente a 400 millones en junio.

En comparación, el minorista online de ofertas diarias Zulily tiene una capitalización de mercado de 1.700 millones de dólares, mientras que la cadena American Eagle Outfitters está valorada en 3.100 millones de dólares.

“Es evidente que se trata de un mercado para comprar productos directamente de China”, explica Richard Last, el director del Centro de Investigación del Comercio Digital Global de la Universidad del Norte de Texas. Hasta el momento Wish ha tenido éxito, “la pregunta reside en si podrá mantener la calidad de los productos y la fiabilidad del servicio al cliente conforme siga creciendo -un problema que ya tuvo que abordar Ebay”, advierte.

Como Ebay, Wish es un mercado donde son los vendedores los que gestionan el envío, lo que implica que no posee un inventario y sus gastos generales son menores. Cobra una comisión del 15% sobre cada venta.

La compañía, que cuenta con cerca de 400 empleados, no quiso revelar sus datos financieros, pero los ejecutivos explican que planea salir a Bolsa, aunque no hay una fecha.

“¿En qué otro sitio puedo encontrar una camiseta nueva por cuatro dólares?” pregunta Kristina Lampasi, una usuaria de 31 años que se descargó Wish tras ver anuncios en Facebook, uno de los principales medios de márketing de la firma. “No es de gran calidad, pero por el precio es bastante buena”.

Lampasi confirma que ha gastado unos 100 dólares en los últimos meses en blusas, camisetas y sudaderas con capucha, que en todos los casos tardaron algunas semanas en llegar. No es algo inusual. Los vendedores de la aplicación dicen que un reloj de acero inoxidable de 3 dólares tarda en llegar 33 días, o 22 días en el caso de unas gafas de sol de aviador de 10 dólares. Con frecuencia, se desconoce la identidad del vendedor.

Los ejecutivos de Wish aseguran que su mercado tiene una ventaja sobre algunas plataformas rivales, y es que no resulta un lugar atractivo para los vendedores de productos falsificados. Explican que eso se debe en parte a que Wish vende en su mayoría productos sin marca y sólo posee un inventario limitado de marcas auténticas que pueden servir para comparar precios.

Pero Last advirtió de que a medida que Wish crezca, y aumente su inventario, puede resultar difícil asegurarse de que no se ofrezcan copias.

De hecho, una clara falsificación de Nike Air Max se vendía por 80 dólares en Wish, frente a los más de 100 dólares que cuestan las auténticas en otras páginas.(Internet/La Nación)