Opinión

White Desert, el hotel de lujo de la Antártida

Seis iglúes especialmente acondicionados invitan a una aventura única cerca del Polo Sur.

Muy cerca del Polo Sur, allí, en el corazón de la Antártida, no sólo hay hielo y pingüinos. También un hotel, que recibe huéspedes deseosos de hacer realidad su sueño de conocer el “continente blanco”. Una aventura por el desierto de hielo y nieve que invita a conocer al pingüino emperador y disfrutar de un paisaje sin comparación en el mundo.

El hotel es el White Desert, y se define como un “campamento”. Pero no uno cualquiera sino de verdadero lujo, accesible a pocos bolsillos. White Desert consiste en seis alojamientos con forma de iglú, especialmente climatizados y fabricados en fibra de vidrio. Cada iglú tiene capacidad para dos personas y consta de un dormitorio, un baño y escritorio.

También hay otros iglús con las áreas comunes, como biblioteca, zona de comunicación, con computadoras y tablets, un lounge, donde saborear un buen vino, y el comedor, en el que se disfruta de comidas especialmente preparadas por un chef exclusivo del hotel, algunas cocinadas en barbacoas.

Pero lo que hace más exclusivo al White Desert no son sus comidas, sino las actividades que propone: desde la exploración de túneles de hielo hasta conocer la fauna única de esta parte del mundo. Ideal para los amantes del frío y de la naturaleza, por cada expedición sólo pueden ir 12 personas.

Si lo está pensando, tenga en cuenta que un itinerario de ocho días/7 noches (“Emperors Adventure”) cuesta 68.000 dólares por persona, y si desea además llegar al Polo Sur (paquete “Emperors South Pole”, de 8 noches), necesitará 80.000 dólares. También está “Ice & Mountains”, de 4 noches, a “sólo” 32.000 dólares.

Eso sí, la tarifa incluye vuelos en jet privado desde Ciudad del Cabo (Sudáfrica), expediciones guiadas, ropa específica para el frío, todas las comidas y bebidas y también el impuesto del carbono, para compensar las emisiones.

El Clarín