Opinión

Walt Disney

Diversión de niños y de mayores

Silvio Devoto Passano

sidepaderby@hotmail.com

CESAR CALDERON SUAREZ, es un hípico de los de antes, de los que respiraron el turf desde muy niños, de aquellos que tuvieron en el noble bruto su primero y más ansiado juguete.

A César le viene de cuna su pasión por el puro de carreras, desde cuando siendo apenas un crío sentía a muy tempranas a su señora madre levantarse para preparar el desayuno para su padre que debía marchar al hipódromo a galopar y entrenar caballos, sus queridos caballos.

Siendo el mayor de sus hermanos, aun siendo un loco enamorado de los caballos de carreras, César opto por otras cosas, la hípica en el país ofrece muy poco a jinetes y entrenadores y hay que prepararse, se dijo, y optó por el estudio, sabía decisión que lo llevó a graduarse muy joven de Ingeniero Eléctrico, profesión en la que ha destacado entre sus pares haciéndolo merecedor de un buen vivir, permitiéndole años después cumplir el sueño de niño, tener un caballo de carreras que entrenara su padre y lo condujera su hermano menor, el recientemente fallecido Ramiro.

Tres de sus hermanos abrazaron la profesión de jinete, el primero Luis, radicado en el exterior hace muchos años, el malogrado Ramiro y Jorge, del segundo compromiso de su padre tras enviudar, actualmente en la hípica norteamericana, en los hipódromos de la Florida.

Promediando los años setenta, César formó la cuadra “Walt Disney” con los colores amarillo y rojo a cuadros, y su primer gran defensor fue TRIBILIN, el que hizo realidad el anhelo de niño, ver aperar su caballo en el Paddock, verlo salir a la pista, disfrutar de su primera carrera aun cuando no salga ganador de entrada, son ellos los condimentos de un coctel para ser bebido a tragos lentos, poco a poco, disfrutando su sabor, cual si fuera el premio mayor de la lotería. Solo aquel que tuvo alguna vez un caballo propio y lo vio por primera ocasión aparecer en la pista con sus colores puede comprender el significado del mismo, ni que decir cuando logra cruzar la meta como ganador rompiendo el celofán, es para infartarse.

Entre el mencionado TRIBILIN y sus dos últimos representantes, COUNT NATIVE y AFRENTA, pasaron varios caballos muy buenos por su cuadra, LA CENICIENTA, PORKY, MAC PATO, entre otros, y el extraordinario RATON MIGUELITO que ascendió hasta la serie mayor alcanzando varias victorias en importantes pruebas clásicas.

RATON MIGUELITO era un hijo de Páramo y Campegua, que vino al país proveniente de Chile en un lote de productos de dos años que iniciaron su campaña en Ecuador. Le tocó en suerte rivalizar con campeones de la talla de Eleazar, Olden Times, Nino Morí, Coyán, El Toto, Camuflado, Tabú, Guantánamo, Sangay Bly, Puente Roto y otros recordados y aplaudidos campeones que hicieron vibrar de emoción a los aficionados que copaban las tribunas en ocasión de los grandes clásicos.

La cuadra del “Walt Disney” fue entrenada inicialmente por su señor padre y luego por su suegro Segundo Luque al que en algún momento reemplazó su hijo Clemente y luego Luis Alberto Morán.

UN HIPICO DE PRIMERA EN LA TRIBUNA DE SEGUNDA

César nunca quiso dejar “a los suyos”, es fiel a sus más cercanos amigos y con ellos comparte y disfruta las tardes de carreras en el Piso inferior, en la llamada Tribuna de Segunda. Aparece por el Palco de Socios solo en determinadas ocasiones, entrega de algún Trofeo o la visita ocasional a algún amigo, el resto con los suyos con “su” gente.

EN LA ASOCIACIÓN DE PROPIETARIOS Y CRIADORES

En las dos últimas temporadas de “Santa Cecilia” y en las tres primeras del moderno “Miguel Salem Dibo” fue elegido Vicepresidente de la institución que agrupa a propietarios y criadores y su desempeñó mereció la mejor de las calificaciones de sus pares trabajando de manera activa a favor de nuestra hípica.

Quién esto escribe presidió la Asociación en referencia y puede dar fe de la bondad de su trabajo en un Directorio que trabajó de manera importante, fue factor fundamental en la temporada inaugural del Buijo y entregó sus cuentas sin mácula alguna con un Tesorero de la talla del ya fallecido Jorge Aguirre Medina.

JORGE CALDERON LEIVA SU EJEMPLO EN LA VIDA

Don Jorge, su señor padre, ocupa un lugar preferente en la historia de los profesionales hípicos del país, con casi seis décadas de laborar en los principales hipódromos del país jamás fue objeto de sanción alguna, tanto conduciendo caballos como cuidándolos y entrenándolos se hizo merecedor del aprecio general mereciendo más de un Premio por su trabajo.

En los años treinta don Jorge fue contratado para conducir en Italia junto al también jinete Luis Romero, siendo los primeros deportistas ecuatorianos que viajaron a Europa bajo contrato.

SU HERMANO RAMIRO

Se inició en la década del sesenta, alcanzó prontamente el doctorado y pronto buscó otros destinos, los hipódromos estadounidenses donde ganó numerosas carreras, finalizando su campaña en “Philadelphia Park” al accidentarse en horas de la mañana galopando un caballo el año anterior.

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