Opinión

VUELA ALTO, QUERIDA LUCCIOLA

Ing. Agro. Brenda Mendoza Pimentel/ Guayaquil
MSc. en Manejo de Recursos Naturales Renovables
FORO AGROPECUARIO ECUATORIANO

 

Hoy el campo se viste de silencio y gratitud. Ha partido una mujer cuya vida fue ejemplo de lucha, humildad y servicio a la comunidad: una verdadera líderesa rural que supo transformar cada día en una oportunidad para sembrar no solo cosechas, sino también esperanza.

Su paso por este mundo deja huellas profundas en quienes tuvimos el privilegio de compartir tiempo con ella, en los surcos del trabajo honesto y en la memoria de quienes acompañaron sus sueños y jornadas de lucha por conseguir días mejores para el sector agropecuario.

En su andar sencillo, nos enseñó que la grandeza no se mide en riquezas, sino en el amor con que se sirve a los demás. Supo alzar la voz por su gente, defender los derechos de los productores y recordar que el valor de la tierra está en las manos que la cultivan.

Su partida nos invita a reflexionar sobre lo efímero de la vida. El tiempo —como la semilla— germina, florece y un día se apaga, pero deja fruto cuando fue bien cuidado. Ella nos deja ese legado: vivir con propósito, con fe y con amor por la comunidad. Hoy, más que despedirla, la honramos por todo lo que fue y seguirá siendo en el corazón del campo.

Tus compañeros del Foro Agropecuario Ecuatoriano, aún impactados con tu partida del mundo terrenal, pero con fe en la promesa divina de que un día nos volveremos a encontrar, te decimos: hasta pronto, querida amiga.

¡VUELA ALTO, LUCCIOLA GOYA!