Opinión

Voluntaria potenció su creatividad para ayudar a mujeres en situaciones vulnerables

Ruth Suárez Alvarado tomó los cursos del Centro Tecnológico Popular, de la Prefectura del Guayas, y los usa como una herramienta para continuar mejorando la calidad de vida de mujeres que viven en zonas periféricas.

Motivada por la idea de aumentar el número de mujeres que reparen su autoestima y aprendan un oficio, a través de las capacitaciones que imparte la organización Amigas por un Sueño, Ruth Suárez, decidió ingresar al Centro Tecnológico Popular de la Prefectura del Guayas, donde aprendió a diseñar las tarjetas de presentación, volantes, dípticos y trípticos que distribuye en los sectores aledaños al Bloque 1, de Paraíso de la Flor, al noroeste de Guayaquil.

Suárez, licenciada en comercio exterior, dedica gran parte de su tiempo al voluntariado en Amigas por un Sueño, una organización sin fines de lucro, que funciona al noroeste de la ciudad y ofrece cursos de belleza, enfermería, repostería y tejidos; además, les brinda asesoría legal gratuita.

“Nuestro interés es que las mujeres se dignifiquen por medio de la educación y capacitación. En este momento, estamos con la Escuela para Padres. En este taller las madres asisten con sus hijas y les enseñamos, con la ayuda de psicólogas, a ser bien tratadas y las madres también aprenden a tratar bien a sus hijas”, manifestó Suarez, de 45 años.

Luego de cuatro meses, el anhelo de la voluntaria empieza a cristalizarse, pues aprendió a realizar varias propuestas gráficas como volantes, tarjetas de presentación, folletos y diplomas, los que utiliza para dar a conocer los beneficios de la entidad en la que colabora y que ayuda a mujeres a partir de los 4 años de edad.

“Yo no sabía nada de computación, pero al ver la necesidad que tienen tantas mujeres de conocer la organización, me decidí en aprender. Supe que los cursos no tenían costo y empecé a estudiar. He ido aprendiendo módulo a módulo, ya aprobé diseño… Ahora empezaré el curso de redes sociales para que más mujeres sepan lo que hacemos y dónde estamos… Aquí hay muchas mujeres maltratadas no sólo por su esposo, también por sus hijos”, comentó.

Suarez indicó que, al ver los resultados de su aprendizaje en el Centro Tecnológico Popular, otras mujeres quieren capacitarse en esta dependencia de la Prefectura. “Si yo pude, ellas también pueden hacerlo… Es un poco difícil por la distancia, pero todo se puede”.

Y es que el camino recorrido en estos cuatro meses no ha sido fácil. Antes de terminar el cuarto módulo sufrió el deceso de su padre. Sin embargo, no dejó de ir a clases, pues siempre tuvo claro que de su esfuerzo dependen cientos de mujeres.

“Mi meta es crear la página web de la organización y que las instructoras tengan su tarjeta de presentación para que puedan ir casa por casa promocionando los cursos gratuitos que hacemos, eso es lo que más quiero”, indicó.

Suarez no dudó en manifestar su agradecimiento al prefecto Jimmy Jairala por permitir que, igual que ella, miles de personas, tengan acceso a la educación digital.

“Pensé que todo lo que escuchaba no era verdad… gracias por ayudar a la comunidad vulnerable que muchas veces no puede pagar un curso de computación y la Prefectura lo hizo, donde voy recomiendo el CTP, por sus profesores que tienen paciencia y entrega a los demás, por lo gratuito y porque realmente es bueno”, enfatizó.