Opinión

Voces infantiles

Ana Clara Amábile

Desde Buenos Aires/Argentina Para La Nación de Guayaquil-Ecuador.

 

Él escucha breves gritos de aquellos pequeños
que acompañaban sus pasos por ese patio oscuro.
La niñez le tiende una trampa deteniéndole los ojos,
la juventud le canta un tango con abrigo gastado,
la vejez se le ríe a carcajadas con ojos de pronta tiniebla.
Sabe que el ensueño lo envuelve como capa de terciopelo,
oye la voz de su madre susurrando el cuento del sueño invasor,
olvida la palabra que dirá en breve para pedir un sorbo de agua,
ve a sus tíos riendo en el jardín florido de los abuelos.
“Cuestión de tiempo” escucha como una maldición,
sus manos abrazan al amor entre melodías sabrosas,
besos y tibieza se mixturan en cuerpos amados.
Es el final que oye truenos cobardes y violines de aniversario.
La parca viene bailando danza africana y luego vals,
se disfraza de damisela con sombrilla y solapa de pico,
agita los brazos con cara desfigurada y dando gritos de horror.
Sin embargo, la dicha lo sopla como huracán rebelde,
dando paso a la abuela que le toma la mano y dice: es hora mi niño.