Opinión

¿Vizcarra salvó a los Humala?

Fuente: Luis Garcia Miró Elguera / Perù

Los fiscales Vela Barba y Pérez Gómez operan al compás de quién les sopla la copla. Y para jueces como Manuel Luyo Zavaleta prevalecerían los libretos de la izquierda por encima de la única, verdadera Justicia. Que es aquella que se imparte carente de toda atadura y libre de pasiones, simpatías o antipatías. La diabólica combinación de operadores de la justicia como los señalados representa un atentado contra los derechos universales de la sociedad peruana, Diferente, dicho sea de paso, a esta huachafería socialista de la sociedad civil.

Los fiscales aludidos exoneran a Odebrecht de haber sobornado en el proyecto Gasoducto del Sur. Por otro lado, el juez Chuyo acaba de fallar rechazando admitir las agendas de Nadine Heredia como pruebas en el proceso Gasoducto. Esta flamante sentencia iría dirigida a evitar que Nadine Humala sea juzgada por lavado de activos. Colisiona dicho fallo con el veredicto de mayo 2018 de la Primera Sala Transitoria de la Corte Suprema, que declaró inadmisible el recurso de casación interpuesto por Nadine Humala para evitar que sus agendas se admitan como prueba en el expediente del Gasoducto del Sur.

¿Cómo es posible que una resolución emitida por la Corte Suprema sea enmendada por este fallo de un juez de primera instancia, aparecido extrañamente dos días después de que los Humala denunciaran apresurada, sospechosamente en televisión que el fujimorismo continuará obstruyendo a Vizcarra, y asimismo respaldaron el protagonismo golpista del presidente Vizcarra de clausurar el Congreso? ¿Presión política? ¿Una mano lava a la otra y las dos lavan la cara? El fallo del juez Chuyo es tremendamente nocivo para el Perú. Porque evita que la Fiscalía utilice las agendas de Nadine como prueba en el proceso Gasoducto del Sur.

Este impedimento permite a Odebrecht ganar el arbitraje internacional que ha interpuesto contra el Perú, ya que nuestro Estado no podrá activar la cláusula anticorrupción que le habría permitido desbaratar la trampa de Odebrecht cuando alega la cancelación unilateral de este proyecto. Por lo demás, las agendas de Nadine habrían permitido revelar asimismo el trasiego de petrodólares enviados por Chávez para financiar la campaña 2006 de Ollanta Humala, e igualmente habrían servido para reafirmar la entrega de los US$ 3 millones por parte de Barata a Humala para costear la campaña 2011. Nadine dejó plasmada en sus agendas la trama de podredumbre que urdió con su esposo y una vastísima organización criminal dirigida a trampear a los peruanos.

Todo aparece revelado ahí. Fechas, montos, países, nombres, alias, etc. Sin embargo, contraviniendo lo sentenciado por la Corte Suprema, el juez Chuyo ha decidido que las agendas no sean usadas como prueba a favor del Estado peruano. Con ello Chuyo impedirá que el Estado recupere ene millones de dólares recibidos por Nadine y Ollanta Humala presuntamente para financiar dos campañas proselitistas, pero acabaron quedándose en poder de la organización criminal operada por la familia Humala-Heredia encubiertos mediante compras de inmuebles hechas por la suegra del exmandatario y depósitos en el exterior efectuados por amigas y parientes de Nadine. ¡Salud, juez Chuyo!