Opinión

Visitas históricas

 Lic. Denisse Casalí L.

denissecasali@gmail.com

@denissitacl

Un montón de ideas aleatorias lanzadas al aire, ideas que se generan con una noticia publicada en un Diario Nacional que hace referencia a la visita de Obama en Argentina, luego de un histórico viaje que ha marcado el pasado socio político de una Cuba ya casi en el olvido. Ya había dejado de escribir por un factor importante como es el tiempo, sin embargo existen sucesos que definitivamente te obligan a buscar ese tiempo para al menos expresar en letras unas cuantas ideas un tanto aventuradas.

Estaba pensando de forma muy básica ¿Qué puede motivar a ciertos gobiernos a tomar el camino socialista y aplicarlo a su administración?; ¿Cómo se sentirán al saber que el patrón que siguen, ahora se toma de la mano pacíficamente con Estados Unidos, seguramente rezando cada noche antes de dormir “Por favor Papa Francisco intercede por nosotros para que ya cese el embargo”?; ¿Qué pensarán cuando ven que el modelo no da para más, está desgastado de tanto intentarlo y no obtener ningún resultado positivo 50 años más tarde? Me pregunto si ellos se hacen estos mismos cuestionamientos, o al menos se paran y reflexionan con experiencia ajena, y digo ajena porque al parecer la experiencia propia aún no los sacude lo suficiente como para decirle al pueblo: ustedes tenían la razón, esto no funcionó.

Entonces viene a mi mente otra idea totalmente casual, y me cuestiono si tal vez ellos sienten en el fondo de su corazón y en lo alto de su conciencia que no tienen la culpa; he llegado a pensar que se dicen a ellos mismo que el hecho que no haya funcionado para el pueblo no significa que no haya funcionado para ellos, como dice el refrán “Cada quien cuenta, según cómo le va en la fiesta”.

Debe ser complicado tener un ídolo político al que has seguido por años ciegamente, defendiendo toda tu vida una teoría que no ha funcionado más que en papeles, someter a un pueblo y de repente en medio de mi gobierno, ver a mi vecino darse por vencido y reconocer que el campo no floreció, a los países fronterizos ya no tener que pensar en eso de la visa para un sueño, prender la TV y ver a mi ídolo que tantas veces me hizo dudar hasta de mi propio nombre, haciendo aquello que un día abiertamente rechazó, abrirle su casa al enemigo imperialista, el mismo enemigo que despedazó con tanta propaganda (para nada creativa) atravesando la isla.

Qué bien por Argentina que rompe con 15 años de aislamiento económico, aislamiento que sufrió sobre todo el pueblo, me alegraré siempre por los países que rompan cadenas pero sin quitarle la oportunidad a cada uno de sus habitantes, sin negarles empleo, sin negarles educación, dándoles alternativas de consumo y libre comercio, respetando la libertad de expresión y la vida huma principalmente. Ningún gobierno es perfecto, ni alcanza el equilibrio social absoluto que tal vez todos anhelamos, pero como dice el refrán: “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, eso debería decir mucho más de nosotros que del mismo gobierno.

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