Opinión

Viernes negro o fraude empresarial

Antonio Aguirre Medina

antonioxaguirre@lanacion.com.ec

Seguramente en el imperio norteamericano las cosas las hacen bien y aprovechan este día para ofrecer toda clase de productos con grandes descuentos y oportunidades de crédito.

Muchos clientes  se sienten defraudados con éstas ofertas, ya que en el país como todo lo copiamos mal, los empresarios aprovechan para engañar a sus clientes con promociones falsas y tratar de liquidar toda la mercadería hueso e incluso en mal estado.

Una de las formas de realizar esta estafa es subir el precio de la mercadería y después publicitar rebajas hasta el 50% y ofrecer hasta mercadería inservible.

Conozco tres casos. El primero, una oferta en un gran centro ferretero de lámparas para velador, las mismas que no tienen foco que le calce, por lo tanto de que sirve que promocionen una lámpara, si la misma no puede alumbrar.

En el segundo caso, una oferta de tablets en una de las cadenas más grande de electrodomésticos que con grandes folletos y promociones impresas ofertaban estos artefactos que en pequeñísima cantidad tenían en stock, cuando el almacén abrió las puertas ya no las tenían y defraudaron a cientos de personas que iban dispuesta a beneficiarse de esta supuesta oferta.

Y el último caso que conocí fue de una persona que fue a comprar un encendedor a gas, luego de probarlo se acabó el gas y pidió que le vendan el tubo de repuesto, pero la persona del mostrador le contesto que no tenían y que busque a donde comprarlo.

Dentro de este día fraudulento también tiene que entrar algo que ha sido soslayado y es el caso del aceite La Favorita Ligth, el mismo que nunca prestó los beneficios a la salud de millones de ecuatorianos que lo consumimos hasta el día que lo sacaron de la percha.

Utilizar este producto confiando en su bondad hizo que muchos enfermos lo ingirieran para cuidar su salud, situación que debería ser tratada como mala práctica que posiblemente ocasionó que las personas que lo consumieron hayan agravado su condición de salud.

En el imperio, ésta mala práctica comercial con toda seguridad seria fuertemente sancionada con una multa multimillonaria, la clausura de la empresa por la estafa cometida y hasta la prisión de sus ejecutivos, pero aquí solamente los comprometen a que cese la producción y pague una multa por subsanación de $ 60. 357,29 que equivaldría a la utilidad por la diferencia de precio con el producto normal de una semana de ventas.

Las opiniones vertidas en el medio son de responsabilidad del autor.