Opinión

Vientos de cambios, no hay vuelta atrás…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

Hay que sembrar para cosechar, sólo venciéndote vencerás, sólo unidos venceremos…

Es cierto, pueden ser solo declaraciones, frases clichés, eslóganes, si no existe el carácter, el conocimiento y la voluntad, para tomar decisiones, actuar y avanzar…

El temor y el inmovilismo en la conducción y ejecución de cualquier estrategia o plan de gobierno, suelen ser una combinación fatal para el propósito de una gestión o el cumplimiento de metas y de la misión.

Nuestro presidente LASSO, elegido por la decisión mayoritaria del pueblo libre y soberano, tiene una misión y un mandato que debe cumplir, así los detractores y enemigos acérrimos del orden y el progreso, conspiren en cada momento, para torpedear todos los esfuerzos, en estabilizar y construir una plataforma, que nos permita de manera sólida y sostenida, caminar hacia el futuro con oportunidades, equidad y justicia…

Ayer y seguramente en las próximas horas, viviremos cambios profundos, pero estemos alertas, los peores criminales en contra de la paz y la democracia, verdaderos agitadores sociales y terroristas de la anarquía, corrupción y de la violencia, muchos de ellos amnistiados por sus secuaces y camuflados delincuentes de los carteles del crimen y de la corrupción, siguen socavando las bases de nuestra estructura estadal de estabilidad, para derrumbar toda institucionalidad que responda a sus protervos y mezquinos intereses.

El Presidente nos ha pedido perdón y en especial a una familia, cuya madre acaba de ser asesinada por un criminal, que le arrebato su vida y se encuentra prófugo, es un DESERTOR y un profano traidor, a los intereses de la noble institución a la que con sus actos ofendió e hirió gravemente.

La seguridad es una responsabilidad de todos, y todos cada uno de nosotros, de acuerdo con nuestras posibilidades, recursos materiales y principios. Tenemos que salir y combatir a los enemigos que nos intentan arrebatar hasta la vida. La fuerza pública necesita información y la colaboración ciudadana, para eliminar los peligros y a los criminales que, organizados, ahora exigen hasta vacunas… esto no lo podemos permitir bajo ninguna circunstancia.

Si nos sometemos al sistema de vacunas, viviremos esclavos de los mafiosos, lo que implica vivir bajo el yugo y cadenas de la ignominia y el terror, sistema del que nadie podrá liberarse una vez enraizado e institucionalizado…

De nosotros depende y de la convicción que en las próximas horas asuma el presidente de la República, vivir en libertad o vivir como las ratas en las sombras y en las cloacas.

Semper Fi.