Opinión

VÍCTOR MANUEL RENDÓN

Juan Javier Campoverde

jj_campoverde@hotmail.com

@JuanCalambre

Para quienes transitan por la calle Víctor Manuel Rendón (VMR), en el centro de Guayaquil, no es nueva la noticia que está siendo reparada, o mejor dicho regenerada. Los trabajos empezaron en 2012 y aún no terminan, en un mes será 2015.

La regeneración consiste en mejorar aceras y bordillos, pasar el cableado bajo tierra, y seguramente colocar adoquines en la calle, como los que se ve en Nueve de Octubre y otras zonas regeneradas de Guayaquil. ¿Cuánto tiempo toma hacer esto en VMR? Aparentemente algunos años, aunque son solo seis cuadras.

Hoy en día, la calle es un generador de tráfico. A la altura de García Avilés coinciden muchas líneas de colectivos, que sumado a las dificultades que generan los trabajos, terminan ocasionando un tapón en la vía. Pero aun pretendiendo que este caos debiera ser llevado de buen grado, pues el trabajo embelesará la ciudad; y que el tiempo que tome fuese irrelevante. Porque no es bueno quejarse cuando habrá algo que antes no había. Que un resultado óptimo pudiera incluso perdonar demoras. Aun pretendiendo todo esto, es difícil aceptar con agrado una obra con lo que sucede un poco más adelante, en un trecho de dos cuadras, desde Escobedo hasta Gral. Córdova. Ahí, los guayaquileños somos víctimas de algo insólito.

En este tramo, no solo transitar por VMR es un problema, atravesarla, también lo es. El motivo es que la calle está destruida. Irónicamente, no está así por el paso de los vehículos, sino por un contratista municipal. Antes de su intervención, el asfalto estaba en buenas condiciones, no causaba molestias, y todavía no las causaría a pesar de los trabajos que se hacen, pues lo que ralentiza el tráfico allí no es el trabajo de aceras y bordillos propiamente, sino la trinchera de guerra en que está convertida la calle en ese espacio.

Paciencia y comprensión si estuviese paralizada la construcción de algo que no existía, pero este no es el caso. Como dije, en dicho trayecto el daño no fue ocasionado por los vehículos. Al pasar por ahí se constata, por las marcas, que la capa asfáltica fue removida con una máquina. Hace más de dos años. Para nada, excepto hacer tráfico. Dañar algo para repararlo, algo que no estaba dañado, y encima no repararlo; eso es lo que se ha hecho con la calle, en esta sección.

El Municipio afirma que el contratista ha incumplido. Que hay que seguir un proceso legal inevitable. Y que mientras esto ocurre la obra se paraliza. Pero si el Municipio está consciente de todo esto, entonces el que ha incumplido es el Municipio. Sobre todo si ya van por el tercer contratista. Es de mal gusto procurar que los ciudadanos se enteren de las desgracias que atrasan las obras para justificar una contratación que falla. Ya es hora que este tema sea considerado como urgente. Las autoridades trabajan para los ciudadanos. Los buenos empleados traen soluciones, no problemas. Especialmente después de años de experiencia.

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