Opinión

VERGONZOSA JUSTICIA

MSc. Brenda Mendoza Pimentel
FORO AGROPECUARIO ECUATORIANO

 

Sigue la novela metástasis, purga y demás; en realidad siempre me ha parecido que no son todos los que están y no están todos los que son.

¡Lo que me niego a aceptar es que mi Ecuador del alma se haya convertido en un nido de ratas en el poder político y judicial, que vergüenza!

Nos enorgullecemos y alegramos tanto cuando Carapaz supera una meta, ni se diga cuando la TRI gana un partido  (aunque queremos darle látigo a algún jugador cuando se equivoca); pero que internacionalmente se nos mire por la corrupción del sistema, eso sí es lamentable.

En el sitio (léase asamblea) donde teóricamente se construye política pública para beneficiar a las grandes mayorías, en realidad se despellejan por lograr objetivos mezquinos y me atrevo a decir que esos personajes desconocen totalmente que existe un poder divino que tarde o temprano les pedirá cuentas de sus actos tan abyectos, aunque quizás ni siquiera les importe porque se suman a ese famoso dicho: después de mí el diluvio.

Luego surge la pregunta que la mayoría de ecuatorianos que no seguimos esa línea de inmundicia y descontrol ambicioso nos hacemos; ¿hasta cuándo?

Leo muchas veces en las redes que necesitamos un Bukele, para que esto cambie, y yo pienso qué acaso Ecuador no  tiene ciudadanos de bien que tomen la posta para limpiar la justicia de seres equivocados (cuando digo de bien me refiero a buen proceder, no a nacidos en cuna de oro), para mi cualquier ciudadano que tenga principios y temor de Dios es un potencial nominado a representarnos. No obstante, vemos con desdén que ya se empiezan a formar los cuadros electoreros con los mismos de siempre, nomas con nuevas camisetas, es decir que quieren seguir chupándole la sangre al Estado.

Para empezar un nuevo Ecuador deben salir esos sátrapas enquistados en el CNE, ese es el verdadero poder que  mueve los hilos.

Como persona de fe sigo creyendo que vendrán tiempos mejores, ojalá logre vivirlos aquí en mi tierrita hermosa.