Tecnociencia

Ventilación en espacios cerrados, aspecto a tener en cuenta para evitar la propagación del COVID-19

La reactivación económica de varios sectores derivó que miles de empleados se reintegren a sus jornadas presenciales de trabajo, desde marzo que se inició la pandemia de COVID-19 en Ecuador los hábitos han ido cambiando. El uso de mascarillas y gel forman parte del día a día para prevenir los contagios.

La utilización de estos implementos no es la única manera de prevenir el contagio del virus. Con el paso de los meses se ha identificado la forma de contagio y el comportamiento del virus tanto cuando es expulsado del cuerpo como el tiempo de permanencia en el ambiente.

De acuerdo a las investigaciones, el coronavirus tiene un tamaño de entre 0,15 y 0,16 micras que pueden viajar en partículas mayor tamaño y pueden transmitirse ya sea por un contacto indirecto (superficies) como por contactos estrechos y por aerosol.

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En algunas ocasiones las gotas más pequeñas pueden movilizarse por flujos de aire, mientras que las más grandes caen en las superficies. Ante esta situación mantener una buena circulación de aire es importante más aún en espacios cerrados.

La Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Sanidad, emitió una guía para la ventilación de espacios debido a que el contagio del virus por el efecto aerosol es reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las opciones en interiores debido a que no se puede mantener la distancia mayor a dos metros y tampoco esto parece ser suficiente.

«Los lugares cerrados, con muchas personas, sin utilizar mascarillas y mal ventilados suponen un incremento de riesgo de transmisión de infecciones respiratorias», se explicó en el documento.

Víctor Seco, Ph.D en Biología Molecular y docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), indicó que con la ventilación no basta para prevenir el contagio sino también se requiere el uso de mascarillas, lavado de manos y el distanciamiento.

El estar en una habitación por un prolongado que no cuente con ventilación y pese a portar mascarilla es posible contagiarse del virus, señaló.

«Lo que se puede hacer son cuatro cosas: ventilar, mascarilla, distanciamiento y buena higiene. Si en la ventilación natural hace mucho frío ya tendría que tirar de la ventilación mecánica, que se recomienda que trate de no ser a partir de aire reciclado», remarcó.

Seco dijo que en el caso de la Costa es más fácil mantener una ventilación natural ante la apertura de ventanas, pero en la Sierra también se puede hacer uso de sistemas de ventilación portátiles. En caso que no haya opción, a los sistemas se deben revisar los filtros periódicamente o contar con filtros HEPA (filtros de alta eficiencia para las partículas).

«Otra cosa que podemos es disminuir el aforo, si tenemos salas que están poco preparadas no podemos meter a mucha gente ni mucho tiempo seguido. Tenemos que tratar de sacar a la gente un tiempo, renovar lo más que se pueda el aire, volver a meter a la gente, alguna medida como esta. Posiblemente si es en el trabajo tratar de no hablar tanto porque la expulsión de aerosoles y gotículas se incrementan por diez cuando hablamos y por cincuenta cuando gritamos o cantamos», indicó. (I)

 

 

 

 

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