Economía

Ventas de carros se desploman en las provincias más violentas de la Costa

En Esmeraldas, una de las zonas más golpeadas por la violencia, las ventas de carros cayeron 50% en 2023. En Guayas también se vendieron menos autos.

Las ventas de automóviles experimentaron una caída a nivel nacional en 2023; no obstante, fueron las provincias de la Costa donde las concesionarias observaron una contracción más pronunciada, debido a un año de crisis política y violencia sin precedentes.

Según la Asociación de Empresas Automotrices de Ecuador (Aeade), las ventas de carros en la Costa alcanzaron las 46.125 unidades en 2023, una caída de 6,2% frente a las ventas de 2022.

Esto significa que en esta región se vendieron 3.060 autos menos.

Además, las ventas de las concesionarias de la Amazonía sumaron 1.001 unidades; lo que representa una contracción de 8,5% frente a 2022.

No obstante, la caída de las ventas en la Costa tiene un mayor impacto en el desempeño del sector, porque las siete provincias representan el 35% del total de las ventas nacionales y, las de la Amazonía, solo el 0,7%.

Aeade: la caída es alarmante Según

Aeade, las ventas de vehículos comenzaron a caer desde junio de 2023 a nivel nacional, un mes después de que el entonces presidente Guillermo Lasso decretó la muerte cruzada, disolvió la Asamblea y llamó a elecciones anticipadas.

La incertidumbre por la estabilidad política del país, las pocas oportunidades de empleo adecuado y el enfriamiento de la economía en 2023 son factores que han incidido en la menor demanda de carros, dice Hanns Soledispa, director de la firma de investigaciones Exponential Research. Pero la ola de violencia atada al narcotráfico, que alcanzó picos récord en 2023, también tiene incidencia, añade Soledispa. Para el presidente ejecutivo de Aeade, Genaro Baldeón, la caída de las ventas en la Costa es alarmante.

«En Esmeraldas casi no se vendieron vehículos, por ejemplo. Más bien, las ventas en algunas provincias de la Sierra equilibraron al sector en 2023», dice Baldeón. 

Y añade: «En las provincias con mayor nivel de riesgo, inseguridad y conflictividad de la Costa se desacelera la actividad económica y eso se refleja en números muy negativos en la venta de vehículos».

Aunque las ventas de vehículos en la Sierra (64,4% del mercado) también cayeron, se trata de una contracción leve, de 0,4%.

Esto significa que se vendieron 300 carros menos que en 2022. La inseguridad también perjudica a las concesionarias, pues se han reportado robos en bodegas y locales y ataques en los traslados de los carros nuevos desde los puertos costeros a los concesionarios en otras ciudades, dice el vocero de Aeade.

Caída de ventas es mayor en Esmeraldas

Esmeraldas es la provincia costera en donde más cayeron las ventas, pues las concesionarias vendieron solo 154 carros; esto es una contracción de 50% frente a 2022.

Esmeraldas es la tercera zona más violenta de América Latina, según un reporte de junio de 2023 publicado por el sitio especializado InSightCrime. En esta provincia fronteriza del norte de Ecuador, la tasa de muertes es de 81 por cada 100.000 habitantes.

Aunque la caída de las ventas en la provincia costera de Guayas fue de 4%, es decir, mucho menor que en Esmeraldas, la cifra afecta al sector porque, históricamente, esta es la segunda provincia con más ventas.

Así, en 2023 las concesionarias en Guayas vendieron 1.591 carros menos que en 2022. En Guayas están las ciudades de Guayaquil y Durán, que se encuentran en el top 10 de las ciudades más violentas del mundo, según el ranking 2022 del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México.

En Manabí, la segunda provincia de la Costa con más peso en el mercado de vehículos, las ventas cayeron 11% en 2023; es decir, se vendieron 717 vehículos menos que en 2022. Manabí registró 801 muertes violentas entre enero y noviembre de 2023. En 2022, en ese mismo periodo, hubo 421 crímenes.

La inseguridad golpea al consumo

Por la crisis de inseguridad que atraviesa Ecuador, los negocios cierran más temprano o han dejado de operar definitivamente, dice Soledispa. Y, en ese escenario, se reporta una contracción del consumo de bienes que no son de primera necesidad, como los carros, añade.

El robo de vehículos, el temor en torno a la ola de secuestros, los carros bomba y las balaceras en vías transitadas también desincentivan a los compradores en la Costa.

Soledispa añade que las personas ahora se ven obligadas incluso a pensar en costos adicionales al comprar un carro, como seguros, sistemas de rastreo y blindaje de vehículos, lo que también es un desincentivo.

Por:  PRIMICIAS