Opinión

Venezuela-Rusia: un traspié al aire hegemónico de Washington

Moscú,  (Prensa Latina) Rusia da claras señales de un esfuerzo por respaldar la soberanía venezolana y la legitimidad del gobierno del presidente Nicolás Maduro, frente a una rampante política hegemónica de Estados Unidos.
La Cancillería rusa advirtió en varias ocasiones sobre la necesidad de que Washington deje a un lado sus abiertas amenazas de una intervención militar contra el país suramericano, mientras Moscú refuerza el respaldo a su legítimo ejecutivo.

Durante una reciente visita de la vicepresidenta ejecutiva venezolana, Delcy Rodríguez, a esta capital, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, ratificó que en abril se realizaría una nueva sesión de la comisión intergubernamental.

El 4 y 5 de abril venidero, Moscú y Caracas abordarán en la Comisión de Alto Nivel de Cooperación entre ambos países aspectos de la esfera energética y la colaboración técnico-militar, entre otras de vital importancia para Caracas.

Rodriguez adelantó que su país conversó sobre la compra de medicamentos a Rusia y otros productos necesarios en Venezuela.

Por otro lado, el secretario del Consejo Nacional de Seguridad ruso (CNS), Nikolai Patrushev, denunció en su momento el traslado de fuerzas estadounidenses a Puerto Rico y otras partes del Caribe como preparación de una posible acción bélica en la zona.

Sin embargo, Patrushev fue más allá y en una entrevista para el diario Izvestia aseguró que las acciones de Estados Unidos contra Venezuela son una manifestación de una política para promover sus intereses económicos con métodos de competencia desleal.

El objetivo estratégico de Washington es convertirse en el líder de las exportaciones mundiales de petróleo en próximos años, establecer sus propias ‘reglas del juego’ y dictar su voluntad a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, acotó.

Para Patrushev, se imponen sanciones a Irán y Rusia para restringir su capacidad de comerciar con petróleo.

El crudo venezolano debería ser tomado, porque las refinerías en el sur de Estados Unidos están diseñadas para usar esta materia prima barata, denuncia el secretario del CNS.

Los propósitos de la Casa Blanca son obvios: utilizar petróleo venezolano barato en sus refinerías y exportar, incluso a Europa, su caro crudo de esquisto bituminoso, aclaró el funcionario ruso.

El liderazgo legalmente elegido de Venezuela, que defiende la soberanía política y económica de su país, no va a contribuir a los planes de Estados Unidos. Es por eso que Washington necesita a su protegido, el diputado Juan Guaido, estimó Patrushev.

La situación en torno a Venezuela es bien tensa desde que Washington le impuso una prohibición para la compra del petróleo proveniente del país suramericano, cerró aún más el cerco financiero y arreció las amenazas de una agresión bélica.

En medio de ese panorama, cuando se prepara la mencionada comisión y a tenor con las declaraciones de Rodríguez, se conoce sobre la llegada a Caracas de un avión Il-62 y un AN-124, con 99 militares a bordo.

La prensa local se refirió a la presencia en la delegación rusa del coronel-general Vasily Tonkoshkurov, jefe del Estado Mayor General del Ejército. Las autoridades rusas aclararon que se trata de consultas sobre contratos vinculados a la colaboración militar.

Junto con los uniformados, arribó a Venezuela una carga de 35 toneladas que todo indica se trata de medicamentos.

Pero analistas citados por el diario Nezavisimaya Gazeta consideran que la presencia de los militares rusos en Venezuela sería una advertencia indirecta que le reduce el espacio a los planes hegemónicos norteamericanos, mencionados por Patrushev.

Sin embargo, ir más allá en los comentarios sobre segundos propósitos de esa visita resulta bien arriesgado. Venezuela posee varias baterías de complejos antiaéreos S-300, operados por sus militares, y medios de disuasivos para evitar una agresión.

Por Antonio Rondón García/Prensa Latina.