Economía

Veintitrés hábitos que causan gasto innecesario de dinero

Mantener suscripciones o servicios que no usa o no dar mantenimiento a su auto representan una importante cantidad de dólares de gasto innecesario cada año.

Sin que se dé cuenta, hay una serie de hábitos que impiden que pueda concretar su meta de ahorro. Para salir de esa trampa, el primer paso es analizar en qué y por qué gasta. Decenas de dólares se van solo porque no tenemos una idea clara que hacia dónde se va el dinero que ganamos cada mes.

Pagar por cable de televisión o suscripción a Netflix que no se utilizan. En serio, ¿Qué hace pagando por tantos canales cuando a duras penas prende su televisor o por una selección de películas y series que ve un par de veces al mes?

No aprender a cambiar cosas de su carro sin necesidad de llevarlo al concesionario. Al igual que las marcas, los concesionarios cobran altos precios por un simple cambio de aceite.

Pagar pequeñas sumas de dinero con su tarjeta de crédito. Pierde la noción del dinero y le parece que cada compra es insignificante, pero el problema es que son decenas de ellas.

Comprar aplicaciones o gadgets que realmente usará poco y nada en su celular.

Comprar las últimas tendencias y colecciones de ropa. Existen alternativas más económicas; por ejemplo, los llamados outlets donde las marcas llevan la ropa de temporadas pasadas.

Comprar botellas de agua y snacks en la cafetería, cuando puede tener un termo de agua y llenarlo del grifo y comprar los snacks en cantidades en un supermercado.

Botar comida que se ha vencido teóricamente. Cuando almacena su comida en buenas condiciones en su refrigerador, esta suele durar más de lo que dice en la fecha de vencimiento.

Pensar que está ahorrando dinero con cupones que utiliza para comprar cosas que no necesita. El hecho de que sea una promoción no significa que tenga que comprarla, y más cuando no lo necesita.

Comprar productos basados en su promesa de venta. No sea una víctima de una buena estrategia de mercadeo. Esos productos no le aumentarán 10 años de vida, tampoco le reducirán 5 centímetros de cadera.

Lavar varias veces en la semana y no acumular una sola tanda para ahorrar agua, jabón y tiempo. Deje de utilizar la secadora, que daña la ropa y es enemigo de su bolsillo con altas cuentas de electricidad.

Comprar máquinas de afeitar desechables que no duran más de una semana. Es preferible que invierta en una buena una sola vez.

Comprar en pequeñas cantidades aquellos productos que sabe que no se vencen, o que puede guardar por un largo periodo de tiempo. Termina saliendo más costoso que comprarlos en cantidades grandes.

Endeudarse en un celular de alta gama, a pesar de que no va a utilizar ni el 40% de todas las funcionalidades. Hay opciones más económicas de acuerdo al uso que realmente le va a dar.

No cuidarse de manera preventiva: no visitar el odontólogo, cuidar su piel y no tener hábitos saludables e higiénicos en general. Si no cree en esto, mire cuánto cuestan los tratamientos y medicamentos.

Comprar una gran cantidad de frutas, verduras y vegetales que sabe que se van a echar a perder. En este tipo de productos se debe asegurar de comprar lo necesario. No solo serán más frescos, sino que ahorrará dinero.

No tener un plan de telefonía celular y más bien recargarlo cada vez que se queda sin saldo. Si hace las cuentas, el resultado es muchas veces termina pagando más que si contrata un plan.

Cuando deja conectados sus aparatos electrónicos en casa, estos siguen consumiendo energía, así no los esté utilizando. Eso es un gasto inútil de dinero.

Si no está utilizando los descuentos que tiene por ser estudiante, por hacer parte de una comunidad, por tener una suscripción al periódico, está dejando de ahorrarse una cantidad interesante de dinero. En cada establecimiento pregunte qué programas manejan.

No conocer cada costo y comisión que le cobra el banco, desde el costo por retirar dinero hasta la comisión por tenerlo en una cuenta. Desconocer que la tasa de interés de su tarjeta de crédito es sumamente alta y pagar a plazos muy largos porque “así le queda más fácil”.

No hacerle mantenimiento y revisión periódica a su auto. El solo hecho de no tener el aire adecuado en sus neumáticos, por ejemplo, hace que se gaste hasta 20% más gasolina.

Tener varias tarjetas de crédito, que no solo aumentan su nivel de endeudamiento, sino que implican mayores cuotas de manejo.

Pagar por café individual cuando puede prepararlo en casa. Este es uno de los gastos innecesarios que le empobrecen sin darse cuenta. No sabe cuánto dinero puede ahorrar si decide preparar el café en su casa.

No priorizar el arreglo de desperfectos en su casa. La gotera que tiene en su baño le cuesta decenas de dólares al mes.

Si el problema se agrava, el gasto se multiplicará por 100. (JS)

 

 

LA NACIÓN

Veintitrés hábitos que causan gasto innecesario de dinero (lahora.com.ec)