Opinión

Vanidad de vanidades.

Dr. Jorge Norero Gonzalez/Guayaquil.

 

Noboa Azin dice que tiene la misma cantidad de títulos que el prófugo criminal de Correa Delgado, ojalá ante tanta arrogancia que era la característica del expresidente, no acumule los mismos errores y enorme cantidad de delitos.

Por lo pronto ser socio de ese criminal, con el pretexto del diálogo, podría significar el comienzo de una «asociación ilícita», y en este tema, sus asesores deberían advertirle, que Fiscalía podría abrir una investigación, indagación en este sentido, porque mantener vínculos con gente sentenciada y expertas en el arte de delinquir, no le brindarán ningún beneficio, todo lo contrario muchos problemas.

Mira con quién andas y te diré quién eres. Luego de su proceso de aprendizaje express en el ejercicio del poder, ahora es el momento de ejercer el poder y actuar con decisión y compromiso.

Gobernar con anuncios y propagandas, de que trabaja obligado para solucionar los graves problemas de las mayorías, cuando hasta ahora su objetivo ha sido favorecer a los grandes evasores de impuestos, pedir préstamos y aumentar impuestos, para pagar los intereses y el servicio de la deuda, no es ser Presidente exitoso ni en nada se diferencia de sus antecesores…

Ser joven y fuerte al menos para mí, pensé marcaría la diferencia en el ejercicio del poder y en asumir y tomar grandes decisiones, con de una marcada diferencia en el arte de gobernar dentro de lo debido, y en el prolijo escogimiento del equipo de trabajo que lo acompañaría. Con mucha tristeza hasta ahora debo confirmar, que para nada el haber estudiado en el exterior, influyó en gobernar con eficiencia y eficacia.

Romper con las rutinas y las necias recetas del Fondo Monetario Internacional, achicar con verdadera responsabilidad con todos aquellos pipones que son la causa del gasto en un barril sin fondo, es inexplicable y una debilidad inexplicable, en donde más pesa el miedo y la comodidad.

Recibir condecoraciones y doctorados honoris causa, a los dos meses de gobierno, en donde lo único positivo es haber ordenado que las Fuerzas Armadas, salgan a cumplir con su misión constitucional de garantizar el orden, la integridad territorial y la soberanía, por su puesto que nos alegró a muchos ecuatorianos, lamentablemente ese adagio popular: «trote de caballo parada de burro», ojalá no sea la marca y el estilo de su gobierno.

DESPIERTE PRESIDENTE, cuidado me malinterpreta, no soy su enemigo, todo lo contrario UD. me simpatiza, y por su padre y tíos, lo tengo en estima, su éxito será el éxito de todos los mandantes que votamos por usted.

Su fracaso será otra obra de Correa y de Nebot, así como su propia decisión. Nosotros jamás vamos a perdonar ni tolerar, que por caprichos y amarres, nos vuelvan a joder. Está advertido.

 

Semper Fi.