Opinión

Utilizan ajo para fabricar un piojicida y cicatrizante de una eficacia «casi mágica»

Vicente Roldán y Marcelo Boergesen forman un emprendimento para desarrollar el descubrimiento en base al ajo y una máquina para su fabricación. Son finalistas de un concurso en República Dominicana.

«Vicente, el nene tiene piojos y no se qué hacer», le dijo su esposa a este hombre de apellido Roldán, inventor-emprendedor, quien no tuvo mejor ocurrencia que cuando llegó a casa le puso al chico una crema de su reciente invención elaborada en base al ajo, esperando terminar con las liendres. Para su enorme sorpresa, a los pocos minutos se dio cuenta de que había exterminado a los incómodos bichitos, y como suele pasar, por casualidad, dio la bienvenida a su invento más aplaudido.

«Vicente es sólo un inventor que tiene una intuición gigantesca», afirmó Marcelo Boergesen, contador y asesor de empresas internacionales, socio de Vicente en un emprendimiento que iniciaron hace muchos años atrás y cuyo objetivo es el logro de confirmaciones científicas de su crema en base a ajo que logra terminar con los piojos, con las garrapatas de las vacas sin provocarles ningún daño, y con las liendres que crecen con el salmón y las truchas».

Los numerosos logros llevaron a Boergesen y Roldán a ser actualmente finalistas en un concurso organizado en República Dominicana y que se denominsa «Innovadores de América». Por la crema hecha con ajos forman parte de una terna en «Sostenibilidad y Ecología». Para 6 categorías quedaron 18 finalistas sobre 846 postulaciones de toda Latinoamérica, evaluadas por un jurado internacional del más alto nivel.

El descubrimiento

«Vicente había hecho dos descubrimientos hacia 2.001-2.002 y una invención: descubrió un método para mantener estables en el agua todos los componentes del ajo . Este no es un detalle menor, considerando que al procesarse el ajo por cualquier método normal, la «allicina», principal componente del ajo y determinante de sus increíbles virtudes, se volatiliza, y con ello, degrada rápidamente el producto y sus resultados», destacó Boergesen.

«Después Vicente inventó una máquina con la que mantuvo el principio activo del ajo en el agua. Obtuvo así un mecanismo de producción de bajísimos costos y para una escala global con mínimas inversiones», añadió el contador y asesor.

Después de comprobar que la crema en base al ajo terminaba con los piojos, Vicente pidió a la Universidad Nacional de Cuyo un estudio de eficacia de esta aplicación que se hizo con investigadores de carrera y bajo las normas de la OMS sobre un lote muy significativo de niños. El resultado fue que la Universidad certificó un 96% de eficacia y publicó una síntesis de la investigación. La BBC de Londres entrevistó a los médicos de la Universidad y el hecho se transformó en noticia mundial.

Boergesen destacó que en 2006 lanzaron en Mendoza la SNP-Southern Natural Products SA y que pretenden fabricar y vender ese piojicida.

Una exitosa experiencia en 2.007 fue supervisada por una universidad privada contra la «Varroa» que es el «piojo de las abejas». El bichito ha producido y produce estragos en las producciones de miel a nivel global y está identificada como vector en el síndrome del despoblamiento de colmenas que preocupa al mundo. El experimento tuvo una eficacia del 92% promedio, sin afectar miel ni abejas.

Otra experiencia fue con ganado vacuno, suministrándole «el principio activo del ajo» como alimento y fue supervisada por un veterinario independiente. El resultado:»primero matamos un conocido parásito «hpg» pero luego se advirtió que habíamos logrado eliminar las garrapatas de la vaca cuando la FAO informa que 80% de las 1.500 millones de cabezas de ganado vacuno del mundo están contagiadas. Hay un mercado inmenso.»

También lograron comprobar que dando el «principio activo del ajo» como alimentos a las vacas se disminuye notablemente la expulsión al ambiente de gas metano de estos animales provocando gran contaminación.

En Chile, y de la mano de la mano del principal grupo farmacéutico, se hizo otra experiencia: atacar el piojo de los salmones y truchas. Al volcar «el principio activo del ajo» donde estaban los peces se comprobó que los piojos fueron elinminados en tan sólo 42 segundos. Luego, probado con peces en agua de mar su eficacia estuvo entre 61% y 71% promedio.

La eficacia del producto fue notable como cicatrizante en mascostas o contra los mosquitos, o como acaricidas para cultivos orgánicos.

 

Por: www.elsol.com.ar