Actualidad

Usuarios de la Metrovía no acogen disposición del Cabildo

A pesar que la medida fue anunciada el lunes anterior, es fácil notar que la misma no se cumple. Mientras las mujeres van paradas, muchos caballeros van cómodos en los asientos y hasta dormidos.

GUAYAQUIL. En Guayaquil, el servicio masivo de transporte Metrovía planteó, la semana pasada, que los asientos azules sean solo para mujeres y adultos mayores. Mientras que los amarillos están destinados exclusivamente a las personas con discapacidades.  Sin embargo, la normativa no se cumple.

La normativa ha generado protesta de los usuarios masculinos. José Mendoza usuario de este transporte, calificó la medida como “exclusión” a su género. Según él, todos los usuarios no se suben para  “morbosear a las mujeres”. Además dice que desconoce la medida.

“Eso no es justo. Todo los días tengo que viajar desde la terminarla Rio Daule hasta el sur, es un trayecto largo y cansado, pero no puedo ir parado porque llegaría agotado a mi trabajo”, dijo el usuario de 34 años.

Según datos de diario El Telégrafo, el sistema de transporte municipal cuenta con 405 automotores, de los cuales 200 son articulados (buses de 2 vagones) que tienen capacidad para 160 personas. Adicional a esta disposición, el Cabildo prevé implementar, en 2015, un plan piloto con buses para uso exclusivo de mujeres.

Mientras que Raquel Quintana que en los buses, existen unos stickers que indican que el ingreso por las dos primeras puertas -de cuatro- es para mujeres, niños, y personas de la tercera edad o con capacidades especiales. En la práctica, ninguna de estas puestas destinada a la entrada de estas personas se cumple.

“Creo que son medidas absurdas, porque en la práctica no se cumple y todo sigue igual. Nosotras tenemos que seguir aguantando los roces, el morbo que genera que los buses vayan lleno”, reconoció.

Si bien la medida está en vigencia, no se aplica y nadie sabe cuándo se verán los cambios. Es una medida para combatir el acoso, dicen, habrá que esperar los resultados que dé.

Doménica Tabbachi, vicealcaldesa de Guayaquil, destacó que este es un proyecto experimental, un piloto, que lo lanzará la Fundación Metrovia  para hacer un análisis para ver donde se analizará las paradas con más afluencia de usuarios.

Pero para Delia Jácome, la medida debe ser respaldada por los conductores y choferes de estos articulados, porque según ella, la medida no se cumplirá.

“La iniciativa es buena, pero debe existir el compromiso de los choferes y guardias de seguridad. Ellos tienen que ayudar para que los caballeros cedan el asiento a las mujeres”, recalcó.

Jácome señaló que casi siempre le toca ir de pies, porque ningún caballero se digna a cederle el asiento. “Es una falta de cultura y educación que se puede observar”, resaltó. (DO/La Nación)