Ciencia

Uruguay marca cinco objetivos estratégicos de salud con horizonte a 2020

Los cinco objetivos estratégicos fueron definidos a partir de ubicar 15 problemas de salud de la población.

MONTEVIDEO. El Ministerio de Salud Pública (MSP) de Uruguay anunció cinco objetivos estratégicos a cumplir con horizonte a 2020 focalizados en las personas y con una perspectiva de derechos.

«En esta realidad mundial en la cual la salud se ha mercantilizado, donde hay muchos intereses corporativos y una fuerte sensación de que esto es una mercancía más, nos proponemos privilegiar la prevención por sobre todas las cosas y el cuidado de la salud», dijo el ministro del ramo, Jorge Basso.

Los denominados «Objetivos Sanitarios Nacionales 2020» pivotan en torno a ítems como favorecer los estilos de vida saludables, disminuir la carga prematura y evitable de morbimortalidad y discapacidad, y mejorar el acceso y la atención de la salud en el curso de la vida.

Dos puntos más, construir una cultura institucional de calidad y seguridad en atención de salud, y avanzar hacia un sistema de atención centrado en las personas y las comunidades, completan los cinco objetivos estratégicos marcados por el MSP.

«Venimos trabajando, desde que asumimos el cargo (en marzo), en un plan estratégico que permita que el país siga mejorando sus indicadores de salud, que no son malos pero son mejorables», dijo el ministro.

«Para ello es importante contar con un mejor Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), que logre buenos resultados y donde la calidad sea central en materia de políticas sanitarias», indicó.

Basso también comentó que se necesita disponer de un programa de información que permita gestionar y tomar decisiones con datos potentes, y se refirió igualmente a metas en cuanto a la rectoría y a la función de la cartera en el cumplimiento de sus cometidos esenciales.

Los cinco objetivos estratégicos fueron definidos a partir de ubicar 15 problemas de salud de la población.

Seis de los problemas identificados tienen que ver con primera infancia, desde el embarazo hasta los primeros años de vida.

A ellos se agregan las causas de morbimortalidad, por un lado por enfermedades no transmisibles, cardiovasculares, diabetes y patología respiratoria crónica, por otro por cáncer y en tercer lugar por VIH/sida.

La lista se completa con la incidencia de suicidio y problemas vinculados a la salud mental, lesiones y muertes por siniestralidad vial y en el ámbito laboral, violencia de género y generaciones, dificultades de acceso a servicios en personas con discapacidad y atención a adultos mayores vulnerables, consumo problemático de alcohol y sustancias psicoactivas.

Finalmente, se atiende la persistencia de brechas en la calidad de la atención sanitaria.

«Es importante tener el rumbo claro, saber hacia qué tipo de mejoras sanitarias aspira este ministerio y orientar todas las energías en esta dirección», aseveró Basso.

Por otra parte, el ministro anunció que en los acuerdos logrados en los consejos de salarios se incluye una partida de dinero variable para estimular un buen desempeño de los funcionarios de salud.

«Es importante reconocer y estimular el buen desempeño de los equipos de salud, sentir que se les observa, que no es lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal», puntualizó. (Efe/ La Nación)