Opinión

Urgente suenan vientos de violencia.

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Guardemos la serenidad y la prudencia. No nos dejemos llevar por la ira e indignación que pongan en riesgo la paz y el orden.

Ante un Estado de conmoción, se requiere tino, sabiduría y mucha credibilidad, para orientar y desestimular cualquier intento de anarquía, caos y violencia.

El presidente está llamado a convocar desde Carondelet, a los familiares de María Belén Beltrán y ofrecerles garantías y sanciones, para todos los involucrados por acción y omisión.

Hemos tocado fondo, los pedidos de perdón resultan cínicos y hasta una burla, cuando se permitían fracturas y violaciones a la disciplina, dignidad y al honor de la institución policial con la venia de generales y oficiales superiores…

Cacería de brujas tampoco, pero una comisión dirigida por militares, civiles y los mismos familiares, deben conocer y sancionar a autores, cómplices y encubridores…

La institución policial debe indemnizar a la familia y sobre todo al hijo huérfano, que perdió a su madre, y también al asesino desertor, que tendrá que pagar con muchos años de cárcel su ignominia y abominable crimen, si es que lo capturan y no se ha suicidado.

 

Semper Fi.