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‘Uno de los países más violentos del mundo’: la cruda radiografía de los homicidios en Ecuador

El delito se incrementó 69,13 % en el primer semestre de 2023, en comparación con el mismo lapso del año anterior.

La violencia e inseguridad es la principal preocupación de los ecuatorianos ante la ola de robos, asesinatos, secuestros, explosión de coches bomba, masacres carcelarias y otros delitos o hechos que se han disparado en los últimos años.

El último sondeo Click Report, de la firma Click Research, realizado entre el 2 y el de septiembre pasados, refleja que el 93,41 % de los encuestados considera que la situación actual del país es “mala” y apenas 6,59 % opina que es “buena”.

Asimismo, 51,40 % piensa que el principal problema del país es la delincuencia; 9,19 % el sicariato; 3,24 % el narcotráfico, entre otras dificultades, como la corrupción, el desempleo, mala administración, etc.

Pese a la percepción y el padecimiento de la población, en una reciente entrevista el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, minimizó las dimensiones de la violencia al atribuirla casi exclusivamente a las pandillas que se disputan territorio para vender droga.

Al hacer un comentario sobre el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido el pasado 9 de agosto en Quito, Lasso aseveró: “Comprendo que esas imágenes que recorrieron el mundo generen una sensación de absoluta inseguridad en el Ecuador, que no es tal; porque gran parte de la violencia es violencia, yo diría el 90 %, entre las pandillas, entre los grupos delincuenciales organizados que se disputan territorios para la venta de droga dentro de Ecuador”.

Previamente, durante su discurso en la sesión plenaria del 78.º Debate General de la Asamblea de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Lasso comentó que la violencia que actualmente azota a su país se debe al “golpe causado a los bolsillos de los criminales”.

“Mi gobierno ha batido récords en la incautación de drogas. En apenas dos años hemos incautado más de 500 toneladas, cifra que ampliamente supera a la de los gobiernos anteriores”, aseveró el mandatario en el foro.

Las cifras

Uno de los principales indicadores para medir la inseguridad y la violencia en un territorio, según las Naciones Unidas, son los homicidios. En 2022, la nación suramericana vivió su año más sangriento, con 4.603 homicidios intencionales en los 12 meses, eso significó un promedio diario de 10,4 casos y una tasa de 25,9 por cada 100.000 habitantes, según datos oficiales. Este año se perfila aún peor.

El pasado 8 de septiembre, el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO), perteneciente a la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF, por sus siglas en inglés) y financiado por la Oficina Internacional de Asistencia Antinarcóticos y Cumplimiento de la Ley del Departamento de Estado de EE.UU., publicó el Boletín Semestral de Homicidios Intencionales en Ecuador, correspondiente a los primeros seis meses de 2023., en el que considera que la nación andina es actualmente “uno de los países más violentos de Latinoamérica y el mundo”.

En el documento, que recoge datos del Ministerio del Interior, la Policía Nacional del Ecuador y la Fiscalía General del Estado (FGE), se revela que en el primer semestre de 2023 se registraron 3.599 homicidios intencionales, equivalentes a un promedio diario de 19,72 casos, cifra que casi duplica el registro del 2022. Este delito se incrementó en este período 69,13 %, en comparación con el mismo lapso del año previo y 528,10 % respecto al de 2019.

“De continuar esta tendencia, el país cerraría el año con más de 7.000 homicidios y con una tasa por sobre los 35 por cada 100.000 habitantes”, dice el boletín.

De las 24 provincias que tiene el país, Guayas registró el mayor número de homicidios en los primeros seis meses de 2023, con 1.673, es decir, 46 % del total; seguida de Manabí, con 397 casos (11,03 %); y Los Ríos, con 381 (10,59 %). Todas estas entidades están en la región Costa del país.

Sin embargo, cuando se analiza la tasa por cada 100.000 habitantes, la situación cambia un poco. Así, la provincia de El Oro es la que tiene la tasa más alta de homicidios, de 41,36 casos por cada 100.000 habitantes, al registrar 296 asesinatos intencionales en los primeros seis meses de 2023.

Le siguen Los Ríos, con una tasa de 41,33; Guayas, con 38,31; Esmeraldas, donde alcanza 37,60 (242 homicidios); Manabí, de 25,41; y Santa Elena, de 23,93 (96 casos). Pichincha, donde se encuentra Quito, la capital de esa entidad y del país, se ubica en el puesto 15, con una tasa de 5,02 homicidios intencionales por cada 100.000 habitantes, al contabilizar 162 casos en el primer semestre de este año.

Según el documento del OECO, 16 de las 24 provincias del país registraron un incremento de homicidios intencionales en la primera mitad de 2023, en comparación con el mismo período de 2022, 14 de ellas con un aumento de más del 50 %.

Las provincias más afectadas por el alza de la tasa de homicidios han sido Zamora Chinchipe, Pastaza, Chimborazo y Morona Santiago, con 800 %, 267 %, 250 % y 200 %, respectivamente. Las dos primeras y la cuarta pertenecen a la región de la Amazonía.

Por cantones

Además, el texto recoge que en los primeros seis meses de este año hubo homicidios intencionales en al menos 137 de los 221 cantones (municipios) del país. Los primeros puestos, por número de casos, los ocupan Guayaquil, capital de Guayas, con 1.207; Esmeraldas, en la provincia homónima, con 165; Quito, con 142; Machala, en El Oro, con 131; Quevedo, en Los Ríos, con 130; y Portoviejo, en Manabí, con 115.

Sin embargo, la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes es mayor El Piedrero, que llega a 128,85. Se trata de un caso curioso en Ecuador, porque es un lugar que vive en una disyuntiva, ya que no es un cantón ni una parroquia. Se le identifica como un poblado no delimitado dentro del mapa ecuatoriano, que están entre los cantones El Triunfo, en Guayas, y La Troncal, que pertenece a Cañar; ambas provincias, una de la Costa y otra de la Sierra, lo consideran parte de su territorio.

A El Piedrero le siguen Pedernales, en Manabí, con una tasa de 107,19 por cada 100.000 habitantes; Pueblo Viejo, en Los Ríos, con 89,44; Huaquillas, en El Oro y fronterizo con Perú, con 84,38; Paquisha, en Zamora Chinchipe, con 83,44; Balao, en Guayas, con 75,91; y Esmeralda con 75,44.

Fuente: RT