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«Una vida no debe apagarse así»: familiares y vecinos de Dana Ramos exigen respuestas

Los restos de la pequeña Dana Ramos, de ocho años, fueron sepultados en el cementerio general de Riobamba, en medio de llantos y gritos de su madre y otros familiares.

El crimen de Dana Ramos Pilataxi, de apenas ocho años, ha estremecido e indignado a Riobamba y a Ecuador. El cuerpo de la pequeña fue encontrado en estado de descomposición en el interior de una cisterna, en el sur del cantón, cerca de las 19:00 del 16 de febrero de 2024.

Tras el hallazgo de la menor, quien desapareció el 1 de febrero en el barrio Porvenir, la Fiscalía informó que su cuerpo fue trasladado hasta el «anfiteatro de la ciudad, donde se le practicó la autopsia correspondiente y posteriormente fue entregado a su madre».

Según el examen preliminar practicado al cuerpo de la niña, la causa de muerte sería asfixia, pero el tiempo o fecha exacta en que fue asesinada aún está por determinarse.

A las autoridades les tomará entre ocho y 10 días entregar un informe médico sobre lo que realmente ocurrió con Dana. Los restos de la menor fueron sepultados la tarde de este 18 de febrero en el cementerio general del Riobamba, pero antes hubo una misa en honor a la pequeña en la capilla del colegio María Auxiliadora, donde estudiaba.

La ceremonia fue muy emotiva y acudieron decenas de habitantes de Riobamba, que llevaban flores blancas y pancartas exigiendo ‘Justicia para Dana’. Antes de enterrar a su pequeña hija, la madre de Dana pidió a los asistentes al funeral que la dejan a solas, para despedirla por última vez.

Las preguntas sin respuestas

Las investigaciones continúan, ha dicho la Policía Nacional y la Fiscalía, especialmente tras las demandas de vecinos y familiares del barrio Porvenir, donde vivía la pequeña Dana. Los moradores del lugar pidieron al jefe policial de Riobamba celeridad y justicia, puesto que el principal sospechoso del crimen es el padre de la menor, un sargento en servicio activo llamado Mauro Ramos de 42 años.

«Qué se aclare este hecho», «Tenemos miedo de salir y nuestros hijos también», gritaban los vecinos ante el policía, la noche del descubrimiento del cuerpo, el pasado viernes. Ante las demandas ciudadanas, el policía indicó: «Créanme que vamos a trabajar el 100%, porque también soy padre y me duele mucho que una niña de ocho años haya perdido su vida».

Otra de las grandes interrogantes de los vecinos y familiares es por qué la cisterna, donde se halló a Dana, no fue revisada cuando la Policía allanó la vivienda el 8 de febrero. En esa fecha, se ingresó a la casa, de propiedad de los abuelos paternos, y se detuvo a dos personas para investigaciones y acusados de desaparición involuntaria: el padre de la niña, y una prima.

Al estar embarazada, esta última mujer, Evelyn B., guarda arresto domiciliario en el mismo inmueble donde estaba el cuerpo de Dana. Los habitantes del sector también se preguntan si los abuelos paternos de la niña tendrían algún grado de complicidad en el hecho violento.

«Una vida no debe apagarse así, porque el señor presidente (Daniel Noboa) dice que hay que hacer justicia, y nosotros también merecemos justicia», dijo otra moradora del barrio Porvenir, la noche del viernes.

Por: PRIMICIAS