Realidades

Una trans se suicida tras comentarios discriminatorios de una ex Miss Universo

En el último año se ha visto a las mujeres rompiendo todo tipo de esquemas y tabúes en diferentes ámbitos, y el mundo de los concursos de belleza no fue la excepción. El pasado julio Ángela Ponce fue seleccionada como la representante de España en el próximo Miss Universo, lo que la convierte en la segunda mujer trans en aspirar a la corona en ese certamen internacional. Los comentarios fluyeron en todas las direcciones y la polémica no se hizo esperar.

Hace una semana, Valeria Morales, la representante de Colombia en el certamen, realizó unos comentarios en contra de su homóloga española que desató a las redes sociales. “Creo que un reinado de belleza, como es Miss Universo, es para mujeres que nacimos mujeres”, declaró la modelo de 20 años ante las cámaras tras coronarse como representante de su país.

A raíz de esta polémica, la ex Miss Universo mexicana, Lupita Jones, ha expresado la pasada semana su desacuerdo con la participación de Ponce en el concurso. “Como directora de Miss Universo en México tengo que acatar las reglas de la organización, pero a nivel personal no estoy de acuerdo, porque no creo que sea una competencia que se esté dando bajo las mismas condiciones para todas. Debe ser una competencia en igualdad de características y de circunstancias, y no me parece correcto”, explicó la ex reina de belleza durante una entrevista en Durango (noroeste de México).

“Podrán ser reconocidas y apoyo el que busquen el reconocimiento de sus derechos como cualquier ser humano, pero una mujer, nacida mujer, jamás va a ser igual a un transgénero, biológicamente no son iguales”, ha añadido la también actriz de 51 años.

Inmediatamente, una mujer transexual llamada Itzel Aidana Ávila, ha decidido volcarse a Facebook para mandar un mensaje a la exmodelo, días antes de quitarse la vida. En un vídeo de siete minutos, la mexicana ha calificado los comentarios de Jones de “castrantes”, “limitados”, “homofóbicos y transfóbicos”.

EL PAÍS