Opinión

Una solución tutelada

María Dolores Prieto y José María Salgueiro, franquiciados de DIA

El desempleo está asociado a muchas de las historias de emprendimiento por obligación. Cuando José María Salgueiro se quedó en el paro pasados los 40 años, él y su mujer, María Dolores Prieto, tuvieron claro que había que tomar una decisión. “Por mucho que busques no hay trabajo, y menos para un profesional de la construcción.

Decidimos no dar muchas vueltas”, explica Prieto: “Yo era trabajadora de supermercados DIA y en alguna ocasión me había informado sobre la posibilidad de acceder a una franquicia, así que había llegado el momento”. Con dos hijos y una hipoteca, el matrimonio valoró las facilidades que como empleada Prieto tenía para acceder a una franquicia de la red de supermercados:

“Para nosotros era importante no tener que aportar dinero de casa para montar o dar viabilidad al negocio, eso nos preocupaba mucho porque nunca sabes cómo te va a ir”. El proceso de apertura lo recuerda como rápido y sencillo, “nos ayudaron en todo momento y sólo tuvimos que pagar un canon de entrada de 300 euros”. Así, en julio de 2013 en el centro de Vigo se reabría el supermercado en un local que anteriormente había sido gestionado directamente por la empresa de distribución, en el que trabajan los dos socios y tres empleados más.

“Desde el primer día tuvimos clientes, y eso que era verano. El negocio no da para hacerse rico sino para tener dos sueldos, pero estamos satisfechos”, explica Prieto. De hecho la pareja especula sobre abrir un segundo local, “pero todavía es pronto, eso lo valoraremos más adelante”.

Fuente:Emprendedores.es