Opinión

UNA SOLA VÍA

Ing. Com. Juan José Pons Arizaga/Guayaquil.

CI 0903362119

 

Los ecuatorianos tenemos UNA SOLA VÍA para superar la tremenda crisis que vive nuestro país y que se agrava cada día que perdemos en tomar esa vía absolutamente necesaria para iniciar el recorrido hacia un futuro próspero y de justicia social para todos los ciudadanos.

En nuestro país se ha acumulado al largo de los años deficiencias culturales derivadas de una pobre educación de su dirigencia que convirtió a la política en politiquería creando una estructura ciudadana que no es autosuficiente, sino que recurre al mesianismo demagógico para solucionar sus problemas cuotidianos todo con visiones cortoplacistas clientelares estructurando una sociedad corporativa de exigencias y derechos, pero ignorante de sus obligaciones y deberes.

Lamentablemente esta estructura mental retardataria se ha entronizado en prácticamente todos los estamentos de nuestra estructura republicana y se convierte en la pesada ancla que corrompe y corroe la nave del Ecuador hundiendo, ahogando nuestro futuro.

Hoy, después de los peores catorce años de la peor gobernanza del país que amarro nuestro  destino a una constitución ideológica, reglamentaria, sectaria que se prestó la manipulación politiquera y corrupta típica del Socialismo del siglo XXI, tenemos la oportunidad de iniciar un proceso de liberación de nuestro Ecuador de convertirnos en una República democrática moderna de derechos y deberes de producción sustentable de justicias social sólidamente basada en principios re distributivos para el bien en común soportado en bases económicas reales que paguen esa deuda social que los gobiernos tienen con su pueblo.

Esta oportunidad está plasmada en un gran encuentro nacional logrando la unidad de los ecuatorianos para cambiar nuestra sociedad y realmente proyectarla al Siglo XXI y lograr cambiar el chip al cerebro de los ecuatorianos creando las condiciones para atraer inversión que genere empleos dignos y producción para el consumo interno de primerísima calidad que a su vez eleva los niveles de competitividad para la exportación que genera las divisa que requerimos para mantener la dolarización.

Esto se logra sin falsos proteccionismos que benefician a unos pocos en detrimento de la mayoría sino con una total apertura que genere igualdad de oportunidades a todos y que estimule la competencia en tecnología y productividad y en crear las condiciones de la mejor educación, salud y seguridad pública para todos los ecuatorianos elevando así el nivel de vida de todos.

La decisión del país que queremos está en nuestras manos, nosotros escogemos ESA VIA, y si la dirigencia política no se ajusta a esa realidad pues deberemos ser nosotros los ciudadanos los que nos manifestemos dentro del marco de la constitución y las leyes por los cambios necesarios en las consultas que tengan que hacerse.