Ciencia

Una siesta ayuda hasta en el trabajo

En estudio demostró que un corto sueño de 45 o 60 minutos mejora cinco veces la recuperación

ALEMANIA. Una pequeña siesta, ese descansito que en el país parece ser propio solo de los bebés y niños y niñas en edad preescolar, puede mejorar significativamente el rendimiento de la memoria.

Según un equipo de investigadores de la Universidad de Saarland, en Alemania, dormir por un breve momento es suficiente para recibir el beneficio.

En el estudio, los 41 voluntarios tuvieron que aprender palabras individuales y en pares, para luego ser examinados sobre cuántas recordaban. Luego de ese primer examen, la mitad de los participantes tuvo la oportunidad de dormir una siesta y el resto se puso a ver unos devedés. Al finalizar, volvieron a hacer la prueba y los que habían tomado la siesta habían retenido más palabras en pares que los que miraron el vídeo.

Sara Studte, bióloga especializada en neuropsicología y quien es parte del equipo de investigación que encabeza Axel Mecklinger, aseguró que los resultados son claros en que un corto sueño de 45 o 60 minutos mejora cinco veces la recuperación de información de la memoria.

En el sentido estricto del estudio, no es que el grupo de la siesta mejoró su memoria, sino que permaneció constante. Su memoria después de dormir era igual que antes de la siesta, mientras que la del grupo control empeoró.

La investigación se centró en el rol del hipocampo, una región del cerebro en la que los recuerdos se consolidan. Los investigadores querían estudiar el proceso en el que la información que se aprende es transferida al “almacén” de la memoria a largo plazo.

“Examinamos un tipo particular de actividad cerebral conocida como “husos de sueño” que juega un papel importante en la consolidación de la memoria durante el sueño”, explicó Studte según reseñado en el portal de la Universidad.

“Sospechamos que ciertas clases de contenido de la memoria, especialmente la previamente marcada, se consolida durante este tipo de actividad cerebral”. Se presume, entonces, que mientras más “husos de sueño” tenga una persona, más fuerte será su memoria.

El autor principal del estudio sugirió que dondequiera que la gente esté en un ambiente de aprendizaje –sea la escuela o la oficina-, se debe considerar seriamente acerca de los efectos positivos del sueño. (Internet/ La Nación)