Economía

Una investigación de la UMU identifica en el atún rojo de acuicultura los efectos positivos del selenio para contrarrestar el mercurio

Se desmitifica la creencia del riesgo que supone el consumo de atún rojo por sus altos niveles de mercurio dejando constancia científica de que el selenio presente en este pescado contribuye a minimizar los riesgos asociados con la ingesta de ese metal pesado.

Investigadores de la Región de Murcia han realizado un estudio con el objetivo abordar una de las grandes preocupaciones asociadas al consumo de pescado: la presencia de mercurio. Este análisis, que comenzó en 2021 y cuyas conclusiones se publicaron a finales de 2023, ha identificado que el selenio, un oligoelemento esencial presente en especies como el atún rojo “es fundamental para contrarrestar los posibles efectos del mercurio en la salud”.

En concreto, científicos de la Universidad de Murcia han examinado la relación entre el selenio y el mercurio en seis tejidos de atún rojo del Atlántico (Thunnus thynnus), estabulados en las aguas litorales de la Región de Murcia. Los ejemplares, procedentes de los viveros de acuicultura de Grupo Ricardo Fuentes, fueron sometidos a un análisis químico. Con los resultados obtenidos se calculó el denominado ‘Valor del Beneficio del Selenio para la Salud, un marcador descrito por diversos autores con el fin de evaluar el riesgo de mercurio asociado a diversos tipos de pescado. También permite comprobar si la relación entre el mercurio y el selenio se ajusta a los patrones de seguridad.

Las conclusiones, destacan desde el Grupo Ricardo Fuentes, “mostraron una puntuación positiva en todos los tejidos estudiados del atún rojo, poniendo de manifiesto la seguridad proporcionada por el selenio no solo para el consumo directo de estos peces, sino también para la utilización de sus tejidos como subproducto en distintas industrias”.

“El mercurio está presente en la mayoría de las especies de pescado. Se trata de un elemento que se biomagnifica en la cadena trófica. Eso quiere decir que los peces en las posiciones más altas de esta cadena acumulan el mercurio que contienen los peces que se comen”, explican los investigadores Antonio Belmonte y Diego Romero.

Más concretamente, en el caso del atún rojo, añaden, “los resultados del estudio muestran que el selenio presente en este pescado contribuye a minimizar los riesgos asociados con la ingesta de mercurio. Esto se produce ya que ambos elementos interactúan y, como consecuencia de esta asociación, el mercurio tiene ‘dificultades’ para producir sus dañinos efectos en el cuerpo humano».

Fuente:  El productor.com