Opinión

UNA ESPERANZA PARA EL AGRO EN EL FUTURO

Ing. Agr. Pedro Álava González. M. Sc.

U.S.A.

 

En un país dominado por el desentendimiento político y por preferencias indebidas a favor del enriquecimiento ilícito que pisotea y se encaraman por encima de las necesidades nacionales, ha causado que los gobiernos ignoren al sector agropecuario. Vivimos en un Ecuador poseedor de grandes recursos naturales y en lugar de ser una bendición su abundancia es en la realidad una maldición por la cochina ambición de pocos sobre los intereses nacionales que irónicamente siendo un país rico la gran mayoría de sus ciudadanos son pobres, y su mejor ejemplo es la mezquina explotación de hidrocarburos que va de la mano con la corrupción.

Revisemos la industria agrícola mundial que alcanza 6 billones de dólares, que desde ya se enfrenta a problemas críticos de oferta y demanda. Si bien la población mundial se disparará más del 26 por ciento para el 2050, la tierra cultivable se ha reducido en un 33 por ciento en las últimas tres décadas y continúa desapareciendo a la alarmante tasa de 40 millones de hectáreas cada 2 años; La erosión del suelo, la deforestación, las sequías, la escasez de agua y la urbanización masiva han contribuido al creciente desafío de alimentar a un estimado de 9.600 millones de bocas en los próximos 30 años con muchos menos recursos naturales.

El magnate estadounidense Bill Gates, la cuarta persona más rica del mundo, poco a poco ha ido comprando terrenos de cultivo a lo largo y ancho de Estados Unidos, llegando a ser propietario de unas 98.000 hectáreas, ¿usted se ha preguntado por qué? La respuesta es muy simple, Bill Gates es un futurista que entiende las estadísticas que menciono en el párrafo anterior, Lo irónico es que si revisas nuestras estadísticas observaremos que según el último censo del 2019, el país tenía 989.000 hectáreas cultivables, es decir, Bill Gates posee un 10% de lo que produce el Ecuador y obviamente esas tierras, Gates las llevara a un desarrollo de tecnificación superior agrícola 5 y su oferta alimentaria jugara un papel preponderante para satisfacer ese indetenible crecimiento poblacional en el planeta.

A pesar de que el Ecuador; es un país históricamente agropecuario, lo rutinario continua como su modelo de desarrollo, y no puede ni debe ser el criterio con el cual evaluemos y planifiquemos el futuro, lo útil de mi propuesta es que propongo cambiar los estándares del pasado y crear nuevos planes que nos conduzcan hacia nuevas artes de producción y así alejarnos de la rutina.

Queremos a rajatabla centrarnos en lo planificado hace 50 años en lugar de pensar en el futuro en un MAG con una visión moderna, que nos permita salirnos de esas camisas de fuerzas con planes y presupuestos elaborados sin éxito alguno que solo sirven, para hacer de lo mismo, por ello,  todos los que llegan al frente de este ministerio llegan a cumplir un guion preelaborado y con sus manos atadas uno atrás del otro son atrapados por la rutina de cumplir proyectos inservibles que riñen con lo que el sector requiere , por ello, el futuro secretario de agricultura tiene que evaluar la eficacia de cada proyecto y con el apoyo presidencial, autorizarlo para eliminar o sustituir lo innecesario y remplazarlo con programas más modernos. Recordemos que todos los mas importantes cambios tecnológicos como el teléfono inteligente, la web y sus accesorios omnipresentes hoy en día habrían parecido mágicos incluso ni lo imaginábamos hace solo 30 años; pues bien, en nuestro caso, ya están a la mano las nuevas tecnologías agrícolas que debemos utilizar y solo se necesita el apoyo del ejecutivo para implementarlos.

Yo insisto que, sin el apoyo político y económico de nuestro presidente, seguiremos con el improductivo habito de seguir estancados y repitiendo lo mismo año tras año, nada absolutamente nada se dará por generación espontánea, por lo tanto, anhelo que en el Ecuador se rompan esos modelos obsoletos de insistir en lo improductivo y planifiquemos un nuevo desarrollo del sector agropecuario que genere riqueza en donde, los campesinos “Adultos” con dignidad, puedan traspasar sus predios hacia su descendencia siendo remplazados por una nueva generación de jóvenes agricultores que tienen esperanza en su futuro. Evitemos de convertir al sector en una actividad caracterizada por una alienación donde los agricultores huyan de los campos por las limitaciones impuestas corriéndose el riesgo en un futuro cercano de convertir al sector agropecuario en una distopia.

Debemos mantener nuestras mentes abiertas, o al menos entreabiertas, a avances transformadores que ahora pueden parecer ciencia ficción, lamentablemente, solo prestamos únicamente atención a muchos cambios visibles importantes, pero que por falta de visión del futuro, hemos perdimos en nuestro radar cosas que se perdieron de manera crucial, pues estaban ocurriendo de manera invisible verbo y gracia; como el decremento de la productividad promedio nacional y el crecimiento de la pobreza en nuestras zonas rurales, y estos invisibles van a tener mucho más impacto en nuestro futuro social, económico y político, en fin, echemos mano al cambio urgente con las nuevas tecnologías existentes que el sector agropecuario necesita que ya están en funcionamiento en países más prósperos dirigidos por futuristas que entiende que los nuevos y modernos descubrimientos tecnológicos son para eliminar manejo y operaciones costosas e ineficientes y debemos ponerlos en práctica en beneficio del campesino y minimizar los riesgos de ese empobrecimiento creciente aun  invisible que subyace en el sector rural  agropecuario.

Dicho esto, si este cambio se da, es menester enfatizar que una transformación de esta naturaleza es un proceso lento que tomara algunos años que debe perseverar en el tiempo con cualquier tipo de gobierno por el bien de nuestro país. Hemos sido lentos para responder a los cambios en el entorno tecnológico mundial, llego la hora de asignar fondos anuales renovables en Ban Ecuador para que a través del MAG se implemente urgentemente un programa cuatrianual para llevar a la mayor cantidad de agricultores y campesinos a un nivel de agricultura 3.

Finalmente, llego la hora de desafiar el pensamiento convencional y mirar más de cerca las nuevas tecnologías para aceptar el cambio y su impacto.   Ecuador posee los mejores recursos naturales para la actividad agropecuaria, poseemos “agua, los mejores suelos, acompañados de diversos pisos climáticos” y una gran calidad humana para prevalecer en el futuro si cambiamos y adoptamos estas nuevas tecnologías de manejo y producción agropecuaria como la nueva política agrícola produciendo altos rendimientos por unidad de superficie cultivada con alimentos nutritivos y de primera calidad y olvidarnos de métodos de producción centenarios anticuados, ineficientes y perjudiciales para las personas y el medio ambiente.