Opinión

Una cascada encantada que da un espectáculo en Girón

EL SALTO DE AGUA SE ENCUENTRA A 5 KM DEL CANTÓN

ECUADOR. Girón  está ubicado a 45 kilómetros de Cuenca. Su clima es variado, desde tropical en las zonas bajas hasta  frío en los páramos. Viajando en automóvil el tiempo estimado es de media hora, mientras que en autobús es de alrededor de 45 minutos.

En sus inicios esta población fue ocupada por la  cultura Leoquina, que en lengua cañari quiere decir ‘laguna de la culebra o culebra escondida en la laguna.

Según el padre Pedro Arias Dávila, esta serpiente estaba escondida en la laguna de Busa, que hoy pertenece al cantón San Fernando. En la época Incásica se le conocía con el nombre de Pacaybamba, por las grandes llanuras de paycas (árboles de guabos).

El nombre de Girón se debe al capitán Francisco Hernández Girón quien pasó por el cantón en 1534. Entre los atractivos de esta ciudad está el museo Casa de los Tratados, que se puede visitar todo el año. La pinacoteca fue fundada el 27 de febrero de 1979, con el propósito de conservar, resguardar, proteger los armamentos, tratados y testimonios históricos que forman parte de la historia de la República de Ecuador.

Este espacio permite adentrarse en lo que fue la Batalla de Tarqui, con sus protagonistas: el mariscal Antonio José de Sucre y José Domingo de Lamar;  los generales Juan José Flores y Agustín Gamarra, en el frente de batalla.

Al recorrer  sus salas, pasillos, balcones, patios y jardines, se puede  observar  los imponentes armamentos de batalla de esa época como cañones de arcabuz, bayonetas, sables, pistolas, lanzas, así como documentos históricos. También está  la mesa donde se firmaron los tratados, banderas y pabellones, retratos, vestimentas y uniformes, cantimploras, monturas, etc.

Aída Abril,  guía y encargada del museo, considera a este espacio como  fascinante y a la vez primordial para todos los ecuatorianos. “Es  muy importante debido a que partir de la Batalla de Tarqui, el Ecuador deja de formar parte de la Gran Colombia en 1830, para establecerse como Estado. Es aquí donde se forma la historia. Me atrevo a decir que este museo es uno o quizá  el único reconocido como monumento histórico del país”, manifestó la orientadora.

El chorro de la montaña

La siguiente parada es la cascada Chorro de Girón, que posee 70 metros de altura y al caer forma un estanque de agua cristalina.

Se encuentra ubicado  cinco kilómetros al noroeste del cantón. El ascenso toma alrededor de media  hora y  también se puede alquilar una camioneta desde Girón para llegar al refugio. El costo del transporte hasta el sitio es de cinco dólares.

Javier Astudillo, encargado del complejo turístico, al dar la bienvenida a los visitantes les explica los precios y lo que podrán observar en el recorrido. “Para los turistas nacionales, el costo es de un dólar y para los extranjeros de dos dólares”, dijo el hombre, quien además es el encargado de darle a los excursionistas algunas indicaciones relacionadas con la seguridad.

El nombre de la ciudad proviene del capitán Francisco Hernández Girón, quien pasó en 1534.La primera  cascada, donde está prohibido nadar, tiene cinco metros de profundidad y la temperatura del agua es generalmente de cuatro grados Celsius. Si alguien desea escalar hacia el siguiente salto, toma tres horas subir y bajar. Para llegar a la  última caída de agua se tarda cuatro horas solo de subida.

Javier Astudillo explica que solo hasta la primera cascada es terreno público. Luego de las explicaciones de Astudillo, y a dos kilómetros aproximadamente de la cascada, los turistas se introducen en una vegetación extensa con una gran variedad de musgos, helechos, y orquídeas.

Entre los cultivos propios de la zona está la achira, planta que se utiliza en adornos florales y cuya fécula está en vías de industrialización.

Una pareja de esposos estadounidenses, Adam y Kelly Mc Grady, se mostraba fascinada por la diversidad de vegetación. “Mi esposo y yo venimos desde Boston, Massachusetts, a visitar Ecuador ya que me han contado cosas muy bonitas de su país y quisimos verlas con nuestros propios ojos”, dijo la mujer en un español que no era tan fácil de entender. La travesía continúa hasta llegar a la  segunda caída de agua, en la que se observan zonas que todavía no ha conocido la mano del hombre. Bajo el lema ‘La naturaleza es vida, ámala’, este lugar guarda  sus pozos de agua natural, animales, vegetación y aire puro.

En la zona existen tres caídas de agua que son el atractivo para turistas foráneos y nacionalesEl exigente recorrido de tres horas de ida y vuelta al ‘Chorro’ produce hambre. El plato típico de los restaurantes en el complejo turístico es la trucha asada, cuyo precio es de cinco dólares.

Recuperadas las fuerzas con el almuerzo y la refrescante y tradicional agua de frescos, el guía Javier Astudillo sugiere actividades adicionales como: excursiones completas  hacia las tres cataratas.

Para este paseo el guía recomienda ropa abrigada e impermeable. Este lugar es muy visitado por escuelas, colegios, grupos, familias y extranjeros, por cuanto se presta para un sano esparcimiento y relajación.

Al pie de la cascada existe un parador turístico donde los visitantes pueden hospedarse, practicar andinismo o montar a caballo.

Según la leyenda, el chorro está encantado y cuando una persona llega a la cima comienza una lluvia ligera y dispersa, además aparece la neblina. Este fenómeno desaparece únicamente cuando las personas abandonan el lugar. Por ser una cascada natural, oculta entre las rocas, sus aguas han sido consideradas como purificadoras del cuerpo y el espíritu.

En la zona hay doble caída de agua que nace en el macizo de Sombrederas y está a 5 km del cantón  Girón, al sur de la provincia del Azuay.

Desde Cuenca existe una vía en buenas condiciones que permite trasladarse sin mayores contratiempos, salvo cuando es época de lluvia, ya que allí se producen deslizamientos de tierra que pueden traer complicaciones. (El Telégrafo)