Opinión

Una campaña del centro a la derecha

Por Jorge Cicuttin/ Argentina

Esta campaña electoral 2019 tiene un dato que la hace distinta a las anteriores. La defensa de proyectos y políticas pertenecientes históricamente a la derecha se han asumido como centrales por una de las fórmulas que tiene posibilidades de llegar a la Casa Rosada. El oficialismo, que postula la reelección de Mauricio Macri, y los dirigentes que lo integran se plantan en esta campaña con propuestas que se alejan de esa declamada postura de “centro”.

Esto puede verse cuando se termina con la Unasur, se rescata sólo el carácter comercial del Mercosur -dejando de lado el político-, y se apunta a mantener con Estados Unidos relaciones muy parecidas a las “carnales”, que se proclamaron durante el menemismo. La “mano dura” en términos de seguridad está clara. También el plantarse en una postura en contra de la interrupción voluntaria del embarazo, que llevó al Presidente a darle una atención especial en la Casa Rosada a la dirigente “celeste” Amalia Granata, al tiempo que se bajaba de las listas al oficialista Daniel Lipovetzky, un defensor de la postura “verde” en el Congreso.

Si algo faltaba para asumir el sector derecho del ring, fue el llamado que esta semana hizo la diputada Elisa Carrió a revisar “los juicios injustos” contra represores, que según Lilita “no tuvieron nada que ver” con la última dictadura. “Los derechos humanos son para todos. No creo en la venganza, no puede ser que haya gente tan grande en la cárcel”, acotó una de las líderes de Cambiemos.

La diputada reclamó “habilitar la revisión” de procesos por crímenes de lesa humanidad. “Me gustaría una ley que pueda habilitar la revisión de muchos juicios injustos, sin debido proceso legal, contra militares que no tuvieron nada que ver”, argumentó.

La revisión de estos juicios contra los represores de la última dictadura es algo que a esta altura ha quedado reducido a muy pequeños sectores, como el que lidera Cecilia Pando. La campaña está comenzando a calentarse. Y todo apunta a que, ideológicamente, muchas discusiones se desarrollarán en un ring que va del centro a la derecha.