Realidades

Un trozo de tierra de Aracataca recordará a García Márquez en el Cervantes

Junto a la tierra se introdujo una placa que recuerda la célebre frase inicial de “Cien años de soledad”, aquel “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento…”.

MADRID.  Un pedazo de la tierra de Aracataca que vio nacer a Gabriel García Márquez un 6 de marzo de 1927 reposa  en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, como legado póstumo del escritor y periodista colombiano.

 La ministra de Cultura de Colombia, Mariana Garcés, ha sido la encargada de depositar una arqueta con la tierra en la caja número 1483 de la antigua cámara acorazada del instituto que difunde y preserva la lengua española en el mundo. “Nada mejor para representar a Colombia”, dijo Garcés.

 “Mucho se podría decir de García Márquez, y siempre nos quedaríamos cortos”, señaló la ministra que eligió citar el ensayo sobre la lectura, “Por un país al alcance de los niños”, que el premio Nobel escribió en 1994.

 Aquel libro sirvió de “hoja de ruta” a Colombia en sus políticas culturales, destacó, ya que su departamento destina el 37 % del presupuesto al fomento de la lectura y el fortalecimiento de las bibliotecas públicas. “Es la mejor manera de reivindicar a García Márquez, que las nuevas generaciones lo sigan leyendo”, señaló.

 El legado de García Márquez permanecerá custodiado bajo llave y por tiempo indefinido en la caja número 1483 de la cámara, un “número mágico”, según dijo la directora de Cultura del Cervantes, Beatriz Hernanz, que coincide con el año de nacimiento del pintor Rafael.

 Hernanz recordó que el autor de “El amor en tiempos del cólera” o “Crónica de una muerte anunciada” se crió en Aracata junto a su abuelo, el coronel Nicolás Márquez, “del que aprendió la historia alborotada” de Colombia, y su abuela “de quien heredó su manera de fabular”.

 “Con el tiempo, millones de lectores sucumbieron fascinados ante unas historias que habían tenido en Aracataca y en la abuela Tranquilina la génesis de su creación”, señaló.

 De allí, García Márquez, de cuya muerte se cumplirá un año el próximo 17 de abril, salió hacia Barranquilla y después a Bogotá, pero solía volver al menos dos veces al año, ya que “nunca renunció a la nostalgia” de su tierra, añadió.

 El secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, apuntó que este homenaje es una parte del “desembarco” de Colombia esta semana en España, puesto que el país también es el invitado especial de la feria de arte contemporáneo ARCO, que abre sus puertas mañana.

 “Las letras del siglo XX no se entenderían sin Gabriel García Márquez”, dijo Lassalle, “pero tampoco las del XXI sin otros autores colombianos”, como Juan Gabriel Vásquez o Santiago Gamboa.

 Para el número dos de Cultura del Gobierno español, la tierra de Aracataca es “una especie de legado telúrico” que reposará “en este condensador espiritual que es el Cervantes”, un lugar que a su juicio representa la sublimación de las letras sobre el capitalismo. (Efe/ La Nación)