Economía

Un tercio de las compras de comida con tarjeta se difieren a más de seis meses

En 2015, apenas el 13% de las compras de alimentos con tarjeta de crédito estaba diferido a plazos mayores a seis meses, pero para 2023 subió a 32%.

Los ecuatorianos están optando por diferir sus compras con tarjeta de crédito a plazos cada vez más largos.

Este es uno de los hallazgos del estudio «La deuda de los ecuatorianos:

¿una carga difícil de llevar?»

presentado en enero de 2024 por el buró de crédito Equifax, la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD) y la Universidad San Francisco de Quito.

El informe destaca que el crédito de consumo ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas. Pero advierte que en Ecuador hay un aumento del endeudamiento en gastos que no deberían diferirse a plazos largos como, por ejemplo, la compra de alimentos.

«Ya se empieza a evidenciar un deterioro en la cartera de crédito, lo cual responde al comportamiento de la economía y la difícil situación que enfrentan los hogares y los negocios», dice una de las conclusiones del estudio que analiza el comportamiento de los ecuatorianos con deudas entre 2015 y 2023.

«Ya se empieza a evidenciar un deterioro en la cartera de crédito, lo cual responde al comportamiento de la economía y la difícil situación que enfrentan los hogares y los negocios», dice una de las conclusiones del estudio que analiza el comportamiento de los ecuatorianos con deudas entre 2015 y 2023.

Así, del monto total del crédito con tarjeta reportado en 2015, el 24% se había diferido a plazos de un año o más y el restante 76% pagaba en cuotas a plazos menores. Pero, para 2023, el 51% del crédito con tarjeta se había diferido a plazos de un año o más.

Se trata de información de consumos de tarjetas de crédito emitidas por bancos privados y por cooperativas de ahorro y crédito. Además, los montos de endeudamiento diferidos a más largo plazo con tarjetas de crédito también han aumentado en los últimos ocho años analizados en el reporte. En 2015, el monto promedio de crédito diferido con tarjeta a más de 24 meses era de USD 2.367 y, para 2023, aumentó a USD 3.370.

Para el análisis de las compras de alimentos, el estudio utiliza solo los datos de tarjetas de crédito emitidas por bancos privados, pues no hay información desglosada de las cooperativas. No obstante, la banca privada representa el 94% de los montos desembolsados con este medio de pago.

En 2015, apenas el 13% de las compras de alimentos con tarjeta estaba diferido a plazos mayores a seis meses; pero, para 2023, subió a 32%; es decir, casi un tercio de las compras.

El informe muestra que, en 2015, un 65,3% de las compras de alimentos con tarjeta se difería máximo hasta cuatro meses, ese era el plazo más común. Pero, para 2023, solo un 22% se difiere a ese plazo.

Las emisoras de tarjetas de crédito suelen permitir que consumos en ciertos establecimientos, como supermercados, sean sin intereses hasta tres meses. De ahí que puede representar un alivio de liquidez para las familias pagar las compras en cuotas a tres meses sin el gasto adicional de los intereses.

Pero, cuando el plazo es superior, se deben pagar intereses. La tasa de interés máxima del crédito de este tipo es de 16,7% anual. Por eso, quienes están comprando a crédito diferido los alimentos, pueden tener la ilusión de un «alivio» por pagar cuotas bajas, pero al final, estarán pagando valores más altos, pues tienen que pagar intereses por alimentos que se consumen, normalmente en un día o en un par de semanas.

¿Por qué los ecuatorianos se endeudan más?

Para Castellanos, este problema comenzó a crecer desde 2020, en el contexto de la pandemia de Covid-19. «Los hogares perdieron liquidez, por reducción de sueldos o pérdida de empleo y comenzaron a usar la tarjeta para sobrevivir», explica.

Castellanos explica que las cifras de empleo no se han recuperado a niveles de 2019, pero el crédito de consumo sí ha crecido. Eso muestra que muchos ecuatorianos no se recuperaron y siguen apalancándose en la tarjeta para cubrir necesidades básicas, porque no recuperaron capacidad de pago, añade.

Según Castellanos, ha habido un cambio de paradigma en los hogares que incrementa los riesgos de caer en sobre endeudamiento. «Antes no era común que las personas difirieran estos gastos a largo plazo, ahora se ha vuelto un hábito», añade.

Por:  PRIMCIIAS