Ciencia

Un telescopio con ‘ojos de mosca’

El Fly-Eye o telescopio con ojos de mosca, pretende detectar asteroides potencialmente peligrosos

ESPAÑA. Cada año se descubren más asteroides que en los primeros cien años desde el descubrimiento del primero, Ceres, ahora considerado un planeta enano, pero como puso de relieve recientemente el bólido que cruzó el cielo de España la pasada Nochebuena, aún se nos escapan muchos objetos de los que se aproximan a nuestro planeta.

La Agencia Espacial Europea quiere intentar poner fin a esto con un nuevo telescopio conocido como Fly-Eye, ‘ojos de mosca’, que usando un innovador diseño debería ser capaz de ayudarnos a detectar y catalogar los NEO, Near Earth Object, Objetos Próximos a la Tierra.

Se trata de un telescopio que consta de 16 pequeños subtelescopios que recogen la luz de un espejo principal de 1,2 metros de diámetro y que debería ser capaz de detectar objetos de hasta 40 metros de diámetros y determinar sus órbitas.

El conjunto de estos 16 tubos daría el resultado equivalente a un telescopio de un metro de diámetro, mucho más caro de fabricar, y lo que es mejor, la Agencia Espacial Europea calcula que con dos de estos nuevos telescopios por hemisferio funcionando en modo automático se podrían hacer tres exploraciones completas del cielo cada noche.

La forma de detectar estos objetos cercanos a la Tierra es obtener imágenes de un segmento del cielo en momentos sucesivos y compararlas para ver si algo se ha movido entre ellas. Los telescopios que propone la ESA harían esto de forma automatizada.

Al usar tubos más pequeños y producidos en un gran número la Agencia Espacial Europea cree que se podrían abaratar costes, y de hecho espera sacar a concurso el diseño definitivo y la fabricación del primero de estos telescopios a principios de 2015.

Si todo va según lo previsto y funcionan según los modelos dicen, en unos años por fin podríamos contar con una red mundial de telescopios dedicados a detectar estos objetos cercanos a la Tierra que de vez en cuando nos dan algún susto.

Otra cosa es que sepamos que hacer si algún día descubrimos uno que viene hace nosotros.

(Internet/La Nación)