Opinión

Un rocío de Civismo a mi querido Ecuador.

Por: Tony Cedeño/ Portoviejo
Escritor / Poeta/ Motivador

Ecuador el país de los cuatro mundos.

 

Las grandes iniciativas de manos de una fe inquebrantable hacen una gran nación. Y sin olvidar de donde los frutos vienen hay que imitar las buenas acciones esas raíces donde el corazón viaja en busca de sus anhelos, los persigue y los conquista. Y por mucho tiempo que apurada la paciencia apremie gestará una abundante cosecha si se hila el trabajo en la flor de la democracia.

Sin este influjo no será digna la vida que se pierde entre las sombras, vana bodega llena de azufre y, por el contrario, al insulto, lo soez y lo inhumano, el terrorismo y la corrupción, la mala gana que siembra la droga dígnate mi ciudadano de colocarle pétalos a tu bandera defendiendo la altura que por honra bien merece.

Que de tu apasionado raciocinio surjan los luceros que instauran las bienaventuranzas como una lozana aventura de amor y haz de tu discurso benigno y simiente: esparce luces por donde los niños sonríen e imprime en sus corazones las gracias que ostenta la cultura y así como el civismo debe estar al día así escribe junto a ellos mil poemas.

Sazona, arde en la pintura, quiere lo que sueñas con esa alada virtud de la fantasía que el destino no desea que fracases. Si es por ti y crees en ti hazlo grande que holgado y suelto de perjuicios nada podrá detenerte.

Que otros acierten en vos tamaña virtud del saber. Roza no las aristas sino el cráter y funde pájaros libertarios que lleven tu oda por las vértices del universo como encumbradas nubes que guardan celosas truenos contra quienes conspiran en contra de una humanidad que cree perder la esperanza.

Intangible y de continuo, erigida como en todas las virtudes fabulosa estrella. Excepcional y grande, primor y elegancia altiva, no amenguas, no envidias, no callas. Místicamente iluminada como un paisaje único se mira a una cenicienta, como una amalgama de mil esquemas donde el amor favorece a quien lo valora. Sea pues señora mía mi patria grande elegida como novia cual casta doncella.

Las dificultades seguirán allí, pero habrá gentileza, dulzor, disposición, trabajo y servicio, adobe para el alma de quien te lleva en su pecho como el perfume que se apacigua en el corazón de quien te ama mi Ecuador del alma.

Si se logrará medir la belleza infinita de estos cuatro mundos en uno solo ¿qué sería otra luz a tu lado? sino lo que está excelsatés de la gracia refleja a quien la conoce.

Muy atentamente un hijo de tu tierra que con este soliloquio en ti se inspira.

P.D.
Enseñe a sus afectos sobre sus raíces, costumbres y tradiciones, forme un ser humano ágil en el discurso de las notables palabras y las normas de urbanidad para que sea respetuoso; que no critique, sino que suavice su corazón con la ternura para que, por su medio, poco a poco, en el transcurso de su crecimiento, comprenda el porqué de las injusticias y de qué manera podrá sumar para que estas no afloren en su entorno cuando sea adulto.

Que le sea obediente, pero, sobre todo, que ame a su familia, al prójimo, así como a Dios por sobre todas las cosas.