Ciencia

Un robot para el entretenimiento doméstico

El dispositivos Keecker, es un completo sistema de entretenimiento robótico, se desplaza allí donde le indiquemos para desplegar su magia.

ESTADOS UNIDOS. Keecker es un proyecto de Pierre Lebeau, un antiguo project manager de Google en Francia. Su creador lo etiqueta como “home pod”, intentando separarlo del común de los robots. “No es un robot que imite alguna conducta humana, como cocinar o limpiar. Pienso en él como un ordenador comunal, móvil, para el hogar”, señala Lebeau.

Lo primero que hará Keecker al llegar a tu casa es hacer un mapeado completo de ella gracias a una cámara con ángulo de 360º que incorpora en la parte superior. Tendrás que asignarles nombres a las habitaciones que detecte para poder darle órdenes de voz tipo “¡Cocina!”, para ver las noticias mientras haces la comida.

El robot incorpora un proyector y una serie de altavoces para completar el set. Además de servir para el entretenimiento doméstico, puede ser útil como robot de telepresencia, fingiendo que estás en el hogar mientras disfrutas de tus vacaciones para evitar que entren ladrones.

El software en el que está basado es Android, de modo que en teoría podrías hacer uso de las aplicaciones de la tienda de Android. En todo caso, el equipo de desarrollo lanzará un SDK específico para que los programadores puedan preparar aplicaciones especialmente dirigidas al home pod.

Aún queda mucho trabajo por hacer sobre el modelo. Su movilidad no es todavía la que quiere para él su creador, empeñado en superar la torpeza ante los obstáculos domésticos de las aspiradoras robóticas. Una torpeza que todavía comparte Keecker, que tiene dificultades con las alfombras y otros obstáculos habituales en el hogar.

Pero es muy posible que pueda superar en breve esas trabas. Pierre Lebeau ha iniciado una campaña en Kickstarter  para alcanzar una financiación extra de 100.000 dólares y en apenas un par de días ya ha logrado más de 80.000.

La idea es tener disponibles las primeras unidades de consumo a partir del mes de abril de 2015, a un precio de entre 3.000 y 4.000 dólares. Puede parecer un poco caro, pero no lo es tanto si consideras que estás metiendo al futuro en casa. (Internet/La Nación)