Opinión

¡UN REGRESO INESPERADO…!

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

 

 

Corría la tarde del 6 de mayo de 2026, cuando el avispero político del Ecuador se vio súbitamente agitado, al ver salir del área de Inmigración del Aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, nada más ni nada menos que la figura del ex-Presidente Constitucional del Ecuador, el señor Lenín Moreno Garcés, acompañado de su esposa, quien como siempre empujaba, sonreída, su silla de ruedas.

Esta lógica sorpresa mediática fue “in crescendo” cuando el exmandatario contestó frontalmente las preguntas de los periodistas presentes, diciendo que “…volvía al Ecuador luego de 5 años de permanecer en Paraguay, ejerciendo un cargo diplomático bajo la OEA, para estar presente en la audiencia que tendrá lugar el 11 de mayo próximo, relacionada con el “caso Sinohydro”, dentro del cual tiene una acusación en su contra por el delito de cohecho, junto a otros 21 sindicados…”

Seguidamente, el ex-Presidente describió someramente la que será su línea de defensa sobre dicha acusación, advirtiendo que dejará totalmente esclarecida su participación en el desarrollo de dicho proyecto y develará las abundantes pruebas que dice tener y haber entregado a la Fiscalía, lo cual dejará limpio su nombre -así, en singular- respecto de aquellas acusaciones imputadas en su contra por el Ministerio Público…

El mejor “condumio” de sus declaraciones vino después; cuando en forma clara y precisa, Lenín Moreno radicó la responsabilidad total de los términos de ese contrato celebrado con el gobierno chino como contraparte -oneroso e inconveniente a todas luces para los intereses del Estado ecuatoriano-, así como respecto a la muy deficiente calidad de construcción de ese complejo hidroeléctrico, realizada por la también empresa china Sinohydro.

Sobre la contratación inconveniente, fue terminante en señalar que la responsabilidad directa fue de Rafael Correa Delgado, entonces Presidente de la República y hoy prófugo de la justicia.
Mientras que la responsabilidad de la deficiente calidad de construcción “…en la que aparecieron 17.000 fisuras estructurales apenas él asumió su gobierno…” (y hoy se dice que son 33.000 fisuras) la responsabilizó directamente a Jorge Glas Espinel, entonces Vicepresidente delegado por Correa para dirigir esa construcción, hoy preso en la Cárcel del Encuentro, debido a otros fallos judiciales en su contra, a los que se sumarían los de varios otros procesos judiciales en desarrollo… en caso de encontrarse culpable.

Yo, como tantos otros cientos de miles o millones de ciudadanos ecuatorianos, que repudiamos a los ladrones y truhanes que han atentado contra el dinero público de este pueblo necesitado, quisiéramos que Moreno Garcés logre el propósito de desvirtuar las acusaciones formuladas en su contra; al tiempo de reconocer su entereza de “venir a dar la cara” y defenderse en derecho, como corresponde… ¡Así es como proceden los hombres de bien, valorando la ética y la moral…!

El camino tomado por otros… de la fuga artera y taimada, y de vivir “mágicamente” como lo que nunca fueron ni han sido, además de alardear por ello, solamente lo practican o lo conciben seres bellacos ante la Patria sagrada, y carentes de un real patriotismo de ecuatorianos…!

Y quisiera también que aquello suceda, al no poder dejar de coincidir con Lenín Moreno -cuando asegura en sus declaraciones a su llegada- que sus acciones como Presidente de la República “…le libraron al Ecuador de caminar hacia el abismo al que lo conducían las políticas e intenciones aplicadas por Correa y su camarilla, quienes llevaban al país… a un destino similar al de Cuba o Venezuela…”: ¡es decir, a la miseria, bajo un autoritarismo salvaje, sin libertad…!

Recuerdo haber escrito en esta misma columna, uno o dos días después de que Lenín Moreno dejara el poder, que no habrá dinero con el cual pagar al ya ex-Presidente por haber desenmascarado y enseñado de cuerpo entero lo que fue el gobierno correísta y su alineación con estructuras supranacionales perniciosas (Foro de São Paulo – Grupo de Puebla), pese a las acusaciones de deshonestidad que pesaban sobre él y su gobierno (y que hoy se están ventilando…).

Así, y para ya finalizar, detalló solamente una muestra de lo que es ese correísmo enfermo y totalitario, contándoles cuál fue la reacción de esa líder actual del borreguismo ciego y adoctrinado de la RC5 ante la pregunta de un periodista:
Sucede que el periodista de apellido Alcívar, entrevistando a la “gordita de ojos saltones”, le hizo una pregunta refiriéndose al prófugo, ¡como prófugo…! Y la reacción de esta señora fue casi brutal… pues, insuflada de un poder que ella cree tener -y que la realidad de una sociedad libre le niega-, “le prohibió” al periodista Alcívar llamarle así al prófugo… cuando ha sido prófugo por casi 10 años ya…!

¿Se imaginan ustedes algo así en pleno siglo XXI…? ¿Que alguien -que en realidad no es nadie- sea tan idiota de creerse con “derecho de prohibir” a otro ciudadano decir o expresarse como le dé la gana…?
¿Acaso creerá esta “gordita” que estaba hablando con el “huasicama” de la hacienda que ella le compró a ese narco ya difunto…?

¡Qué gentuza de última son, y qué mente totalitaria los gobierna…! ¿No?