Ciencia

Un millar de enfermedades podrían tener cura gracias a la terapia celular

Cinco ensayos clínicos sobre el tejido óseo y el aparato locomotor podrían tener resultados para su aplicación en pacientes en dos o tres años.

ESTADOS UNIDOS. Los investigadores ensayan actualmente terapias de regeneración celular en un millar de enfermedades, algunas de las cuales podrían llegar a ser curadas totalmente a medio plazo, como las relacionadas con los tejidos óseos, la piel y los aparatos locomotor y cardiovascular.
Lo asegura el experto en hematología Joan García, que dirige Xcelia, la división de terapias avanzadas del Banco de Sangre y Tejidos de Cataluña, donde se investiga, principalmente, en los ámbitos de traumatología, hematología e inmunología.
En “pocos” años se esperan progresos en la artrosis y el soldado de fracturas. En concreto, se están realizando cinco ensayos clínicos en este momento sobre tejido óseo y del aparato locomotor cuyos resultados, según García, podrían estar disponibles para su aplicación en pacientes en dos o tres años.

Otra línea de estudio serán los tratamientos de las complicaciones infecciosas por trasplantes o tratamientos oncológicos, cuando los pacientes se encuentran muy bajos de defensas y pueden ser atacados por varios virus. El investigador catalán pone como ejemplo de investigación que, en todo el mundo, se desarrollan unos 500 ensayos sólo sobre las células mesenquimales, que producen varios tipos de células de los tejidos esqueléticos, como el cartílago, hueso y grasa.

A nivel global, son unos 20.000 los ensayos en terapia celular que se están realizando actualmente, con unos resultados que se podrán ver “dentro de unos diez años”, vaticina el experto. La ventaja de este tipo de terapias es que “los efectos secundarios y las secuelas prácticamente no existen”, asegura.

Según García, en la actualidad, la medicina regenerativa ha avanzado mucho en varios ámbitos en España, especialmente creando terapias para la curación de enfermedades de la superficie ocular y de la regeneración de la piel. En “pocos” años, apunta, se esperan progresos importantes en el tratamiento de la artrosis, de patologías del aparato locomotor (cadera) y también para ayudar a la consolidación (soldado) de las fracturas.

También se han iniciado estudios con los denominados ‘órganos complejos’ por sus múltiples células, como el hígado, el corazón y el riñón, en los que se trabaja en dos aspectos: el trasplante y la reparación celular de áreas enfermas.

El cerebro continúa siendo el órgano más difícil de abordar por este tipo de terapia, aunque los investigadores no descartan poder inducir a la regeneración de sus tejidos en caso de accidentes vasculares e incluso por vejez. (Internet/ La Nación)