Opinión

Un juez multicompetente o multiservicio

Comandante Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil.

 

En Ecuador, existen jueces “multicompetentes” que pueden paralizar cualquier proceso legal de una institución o autoridad del Estado, en nuestro caso sobre los cinco poderes: ejecutivo, legislativo, judicial, participación ciudadana y electoral. Algunas de sus resoluciones patean el tablero político, ocasionando caos y desorientación ciudadana, supuestamente con base en la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional. Albert Camus (periodista francés de origen argelino, 1913-1960), haciendo referencia al caos dijo: «Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo».

En algunos casos la multicompetencia se transforma en “multiservicios”. ¿Qué precio tendrá un amparo constitucional?, si están dispuestos a enfrentar cínicamente a la opinión pública que manifiesta “¡simplemente no es justo!”, cuando sus resoluciones controversiales van contra la moral y ética, despertando pasiones que consumen las energías positivas de las personas que valoramos a la justicia como el factor más importante dentro de la convivencia social.

A la justicia se la representa con la imagen de una mujer esbelta que tiene los ojos vendados, en una mano sostiene una balanza para pesar lo bueno y lo malo, en la otra mantiene una espada para defender los derechos humanos. Esta figura de mujer es una alegoría o representación de los principios morales para vivir honestamente en comunidad y se la ubica como símbolo de la fuerza moral de los sistemas judiciales del mundo. Pero los malos elementos de la sociedad se burlan, le quitan la venda para que vea hacia donde debe inclinar la balanza y contra quienes debe aplicar la espada.

Se dice que la justicia tiene razón y otorga el derecho con equilibrio a quienes acuden a ella. Cuando ocurre un sicariato ocasionado por la delincuencia, los medios de comunicación entrevistan a familiares de la víctima, quienes exclaman: “Solo pido justicia, sanción y castigo para los responsables”; pero la dama justiciera parece que también tiene tapones en los oídos, sorda y ciega se deja llevar por la mano de los victimarios y sus cómplices.

En los últimos tiempos ciertos jueces de algún cantón se hacen famosos por otorgar un amparo sobre alguna garantía constitucional, en favor de personas privadas de la libertad como el habeas corpus del exvicepresidente Jorge Glas, sobre investigaciones por narcotráfico como de Leandro Norero “el Patrón”. Ahora, aplican estos recursos a casos políticos, en el marco de oscuros intereses, como el que estamos asistiendo entre la Asamblea Nacional y el Consejo de Participación Ciudadano y Control Social, que disputan en guerra abierta la posibilidad de nombrar las principales autoridades de control del Estado: Contralor, Defensor público, Fiscal…

La solicitud de una garantía constitucional puede hacerlo cualquier ciudadano, grupo político y otros, que sientan vulnerados sus derechos. Un juez multicompetente puede hacer justicia; o si es un multiservicio, pateará el tablero de ajedrez legal o político, ¿será conveniente que siga existiendo este tipo de juez?