Opinión

 Un café, una flor

Patricia Patt

Desde Buenos Aires/Argentina para La Nación de Guayaquil-Ecuador.

 

 

Era de noche
donde el mal de amores,
citaba en la mesa de aquel bar.
Tomados de las manos
y esa flor,
al tope de un café distraía
por su color rosa fulgor.
Quise traértela dijo él,
no llores.
Varias horas pensaba en el sabor libado de tu boca,
así rosa, como la flor.
Me sentí volver a nacer.
Mañanas engañadas,
sin tus caricias cuando me bendecían.
No detengo la marcha, solo,
sin vacilar dime..
es tiempo sin final?
Resiste porque es tuyo mi amor, despierta el alma dormida, y el canto suave
que el aroma inspira.
No te olvides de esa flor, Acompáñame..
P.P