Opinión

UN AÑO ES MUCHO TIEMPO.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

En un año político, en nuestro querido Ecuador, podrían pasar muchos sucesos inesperados, por ejemplo: Cambios de camisetas, pactos burocráticos, arreglos sanitarios, componendas económicas, rompimientos entre líderes y solamente Dios sabe cuántas otras cosas más podrían ocurrir.

Si el continuismo político y burocrático continúa, el principal favorecido sería el innombrable prófugo de la justicia que pasea su impunidad en el mundo entero como si fuera el Mesías prometido, utilizando al actual gobierno por su falta de preparación y decisión para intentar, por lo menos, recuperar algo de todo lo que desaparecieron en los catorce años de la infamia revolucionaria.

En un año más el gobierno como es normal sufrirá un desgaste natural con la correspondiente pérdida de credibilidad y si no ocurre algo trascendental en beneficio del país y de los más necesitados el gobierno correría el gravísimo riesgo de perder cualquier consulta popular que haga sobre cualquier tema, además si existen antecedentes al respecto.

El Señor presidente Guillermo Lasso Mendoza en su vida empresarial es reconocido como ordenado y responsable, pero al contrario en su vida política, después de tres campañas presidenciales está demostrando todo lo contrario y aprender muy tarde le podrían costar algunos dolores de cabeza y enormes decepciones.