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Trump: “Estos acuerdos son muy comunes entre celebridades y personas acaudaladas”

Otra mentira más que se le cae al presidente estadounidense: confirmó un “reembolso” a su abogado por el pago por el silencio de la actriz porno Stormy Daniels, quien dice que sostuvo una relación con Trump entre 2006 y 2007.

Desfachatez, ignorancia, desprecio por los demás… todavía no se sabe por qué el presidente Donald Trump hace lo que hace. Después de semanas de gritar a los cuatro vientos que es víctima de las noticias falsas, de negar que hubiera firmado un acuerdo con una actriz porno, a cambio de su silencio, ahora sale a reconocer que sí hubo un acuerdo de confidencialidad.

¿Se le olvidó o el peligro de ser acusado de un delito mayor le refrescó la memoria? Con la mayor naturalidad, Trump salió este jueves a reconocer ante millones de espectadores que sí sabía del acuerdo de confidencialidad (hace una semana dijo que no tenía idea del tema) y como si fuera poco reconoció que fue él quien le pagó US$130.000 a su abogado para que comprar el silencio de la actriz porno Stormy Daniels.

No se le movió un pelo de su cabellera al hacer la confesión. Pero no sólo Trump sigue gastando la poca credibilidad sino que queda como un “mentiroso” gracias a las declaraciones de su amigo y líder de su equipo legal, Rudolf Giulinai.

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Y Trump lo explica como suele hacerlo: “Estos acuerdos son muy comunes entre celebridades y personas acaudaladas”, intentó justificar el presidente el cual anticipó que utilizará el acuerdo contra la actriz porno para frenar sus falsedades y sus acusaciones de extorsión.

El presidente estadounidense confirmó este jueves que “reembolsó” a su abogado por acuerdo con la estrella porno Stormy Daniels a cambio de su silencio sobre su relación con el mandatario, pero aseguró que no hubo finanzas de campaña involucradas.

Trump escribió una serie de tuits luego de que Giuliani, miembro de su equipo legal, asegurara que el mandatario le devolvió a su abogado Michael Cohen los 130.000 dólares que éste había abonado a la actriz.

Cohen “recibió un avance mensual, que no era de la campaña y no tenía nada que ver” con ésta “a través de un reembolso” por el acuerdo de confidencialidad que involucra a Daniels, posteó el presidente en uno de sus tuits.

La actriz, cuyo verdadero nombre es Stephanie Clifford y que alega haber mantenido una relación íntima con Trump de 2006 a 2007, presentó una demanda en Los Ángeles para que ese acuerdo se declare inválido.

“El acuerdo fue utilizado para detener las acusaciones falsas y extorsionadoras hechas por ella sobre un romance, a pesar de que ya había firmado una carta detallada admitiendo que no había ningún romance”, añadió Trump.

“Antes de que fuera violado por la Sra. Clifford y su abogado, se trataba de un acuerdo privado. El dinero o las contribuciones de la campaña no jugaron ningún rol en esta transacción”, escribió.

La admisión tuvo lugar en un momento incómodo para el presidente, horas antes de que recibiera a líderes religiosos en la Casa Blanca para un evento por el Día Nacional de Oración, al cual la primera dama no asistió.

Trump ignoró las preguntas de la prensa sobre el tema, y los invitados, muchos partidarios políticos del presidente, gritaron a los periodistas que “deberían tener vergüenza”.

“Acuerdos muy comunes”
Clifford firmó el acuerdo de silencio días antes de las elecciones presidenciales de noviembre de 2016, que ganó Trump. Dichos contratos, que son legales, se utilizan con frecuencia por hombres poderosos para silenciar romances, acoso laboral o incluso presuntos abusos sexuales.

“Estos acuerdos son muy comunes entre las celebridades y las personas de fortuna. En este caso, está en plena vigencia y será utilizado en Arbitraje por daños y perjuicios contra la Sra. Clifford”, aseguró Trump el jueves en otro tuit.

El 5 de abril, Trump había contestado un “no” rotundo cuando se le preguntó si sabía sobre el pago realizado por su abogado e incluso aseguró que desconocía los motivos. “Deberán preguntarle a Michael Cohen”, respondió entonces.

Consultado sobre si sabía de dónde venía el dinero, Trump dijo a los periodistas en el Air Force One: “No, no sé”. El grupo de vigilancia Common Cause presentó en enero una demanda federal argumentando que el pago puede haber violado las reglas de financiación de campaña, dado que es una contribución destinada a evitar informaciones perjudiciales en la prensa.

Giuliani, quien recientemente se sumó al equipo de abogados de Trump, había informado el miércoles del reembolso a Cohen por parte del presidente, en declaraciones a la cadena Fox News.

Agregó que ese pago no representó una violación de las normas que rigen la financiación de las campañas políticas, porque “no se trataba de dinero de campaña”. “Fue perfectamente legal”, le dijo al presentador Sean Hannity.

El reembolso se organizó a través de un pago de 35.000 dólares al mes, “procedentes de la cuenta personal de su familia”, explicó Giuliani a The New York Times, precisando que Trump entregó así a Cohen entre 460.000 y 470.000 dólares para reponer la suma pagada a la actriz porno además de los “gastos adicionales”.

El jueves, el exalcalde de Nueva York admitió que sus revelaciones habían tomado por sorpresa a los asesores de la Casa Blanca. “Mi cliente es el presidente, no hablo con ellos”, dijo a la cadena CNN.

Giuliani agregó que tiene un entendimiento perfecto con Trump, asegurando que no hay “el grosor de una hoja de papel de fumar” entre el mandatario y él.

Escandalizados
“Habíamos advertido meses atrás que se iba a demostrar que el pueblo estadounidense fue engañado sobre el pago de los 130.000 dólares y acerca de lo que sabía Trump”, reaccionó en Twitter el abogado de la actriz, Michael Avenatti.

“Todo estadounidense, no importa cuáles sean sus opiniones políticas, debería sentirse escandalizado”, agregó.

Daniels presentó además una querella contra Trump el lunes por difamación después de que éste negase su afirmación de que había sido amenazada por un hombre que lo representaba en 2011. Por su parte, Cohen tiene también sus propios problemas legales.

El FBI allanó su hogar y su oficina a principios de abril y confiscó documentos y otros materiales en conexión con una investigación criminal. Las autoridades no dieron detalles sobre la presunta implicación del abogado.

Con información de EFE y AFP