Opinión

Trufas Dulce Hogar, una microempresa que se convirtió en el “salvavidas” de una pareja

La primera vez que Israel Maridueña vendió trufas tenía 16 años. Estos deliciosos bocadillos de chocolate eran en ese entonces su “salvavidas económico”, cuenta Maridueña. Cada vez que necesitaba reunir dinero para ir a algún retiro o campamento de su iglesia evangélica, el adolescente preparaba las trufas que un día aprendió a preparar en la casa de un amigo y las vendía.

“Mi padre me incentivó a hacer esto para recaudar fondos, pero nunca lo vi como un negocio. Pasó el tiempo y recuerdo que mi padre antes de morir me decía que ese (vender trufas) iba a ser mi emprendimiento, y que solo me esforzara por darle un buen producto a los clientes”, recuerda Maridueña, que hoy tiene 27 años.

Israel Maridueña y su esposa Amanda Velázquez antes trabajaban como dependientes, él en una florería y ella en una peluquería.

Fue hace 7 meses que aquello que oyó de su padre se volvió realidad. Junto a su esposa, Amanda Velázquez, Maridueña creó Dulce Hogar, una microempresa en Guayaquil de venta de trufas y otros dulces en los que el chocolate es el ingrediente principal.

Las trufas volvieron a ser su salvavidas 10 años después

Variedad de topings para decorar las trufas. Foto Trufas Dulce Hogar cortesía

Tuvieron que pasar 10 años para que la deliciosa receta de trufas vuelvan a convertirse en su salvavidas de este joven guayaquileño. Maridueña recuerda que todo comenzó cuando él y su esposa estuvieron un año y medio en Argentina trabajando para la ONG Jesus Warrior, ayudando a personas con problemas de adicción; pero cuando regresaron a Ecuador, los dos se encontraron con el dilema de tener que encontrar un trabajo.

“Tuvimos algunas iniciativas, pero no funcionaron. Las trufas las hacíamos para amigos que iban de visita a nuestra casa y de postre les brindábamos trufas; les gustaban tanto que nos decían que las vendiéramos”, cuenta.

La insistencia y el recuerdo del consejo de su padre lo motivaron. Un fin de semana, junto a su esposa, recuerda, fue al Parque Samanes con 40 trufas. Fueron un éxito, se vendieron todas.

Para este emprendedor, Dulce Hogar es más que un negocio. Es la excusa perfecta para unir a la familia en una mesa para compartir tiemp de calidad mientras disfrutan de una deliciosa golosina. De ahí nace el nombre de la microempresa. “Buscamos que nuestros productos se conviertan en una excusa para que las familias estén más unidas, como en Argentina. Allá la familia se reúne a tomar el mate con pastelitos. Acá no se da tanto, pero queremos que la gente pueda disfrutar de lo que nosotros preparamos en unión familiar”, señala.

El chocolate, el dulce ingrediente que destaca en su oferta

Tambien encuentras alfajores y otras delicias. Foto Trufas Dulce Hogar cortesía.

La clientela, que fue creciendo gracias a la difusión en redes sociales (Facebook e Instagram) y con las recomendaciones “de boca a boca”, encontrará en la carta de estos emprendedores, trufas de chocolate blanco y negro, ya sea con grageas , con nuez , avellana o coco.

Pero además, la oferta incluye otras recetas. Están las chocobananas con grajeas, las frutillas con chocolate y los alfajores de colores. El cliente puede pedir, por ejemplo, cajas de 12 trufas por $10 o combos de 24 alfajores por $25.

Maridueña explica que por ahora, todo lo prepara él junto a su esposa. Por eso es necesario que los pedidos se hagan con dos días de anticipación. En promedio, el negocio puede producir unas 100 trufas diarias.

Fuente: www.somosemprendedores.byclaro.com.ec