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Tres meses de la fuga de alias ‘Fito’: revelaciones de sus lujos, influencias al más alto nivel y en la mira de Estados Unidos

Una intervención militar y policial se realizó el domingo 7 de enero en la cárcel Regional, ubicada en las afueras de Guayaquil. La consigna era realizar una inspección y trasladar a Adolfo Macías Villamar, alias Fito, a otro recinto carcelario, pero él ya no estaba en el lugar.

Cientos de militares lo buscaron por horas, por varios rincones: ductos, alcantarillas, pabellones, oficinas, techos, pero no había rastro. Era su segunda fuga, como lo hizo años atrás cuando escapó de La Roca, la cárcel de máxima seguridad.

La evasión del recluso comenzó a trascender durante las primeras horas de ese domingo, pero recién la Fiscalía confirmó la novedad horas después, cuando anunció que inició una investigación por la posible evasión.

En 2011, la justicia condenó a Macías Villamar a 34 años de prisión por delitos que incluían asesinato y tráfico de drogas. Él era de uno de los miembros fundadores de Los Choneros, y desde el 2020, tras el asesinato de alias Rasquiña, había asumido las riendas de la banda criminal.

Tres meses después de la fuga, el paradero de alias Fito es incierto, pese a que el Gobierno ha anunciado que sigue la búsqueda y que se han tomado acciones para intentar rastrearlo en países vecinos.

Alias ‘Fito’ fue trasladado a La Roca en el gobierno de Guillermo Lasso, pero por orden judicial volvió a la Regional. Desde la Regional, antes de fugar, alias Fito controlaba zonas y pabellones de otros recintos carcelarios.
Su imagen había ganado notoriedad pública desde que apareció en el 2021, cuando se anunció un supuesto acuerdo de paz junto con Júnior Alexander Roldán Paredes, conocido con el alias JR o Júnior, cabecilla de Los Águilas (asesinado el año pasado en Colombia).

Ambos se sentaron en una mesa en un acto que fue promovido por la Secretaría Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de Libertad y Adolescentes Infractores (SNAI), en el Centro de Rehabilitación Social 4.

La supuesta tregua pacifista incluyó la entrega de 78 armas blancas, una subametralladora, 3 pistolas y 47 balas.

Pero aquello no pasó de ser solo un anuncio mediático. La realidad no cambió en el interior de las cárceles, donde los cabecillas seguían ejerciendo control y el ingreso de armas y drogas continuaba proliferando.

Una muestra del dominio y los lujos que tenía alias Fito en la Regional se conocieron en el 2023, cuando se filtraron imágenes del sitio donde estaba recluido. El lugar más parecía una suite que una celda. Se supo que tenía acceso a internet, licores, armas y mujeres.

Ese año, el Gobierno de Guillermo Lasso ejecutó un operativo policial y militar para trasladarlo desde el Centro de Rehabilitación Social Guayas n.º 4, también conocido como cárcel Regional, a La Roca, considerado un reclusorio de máxima seguridad.

A Fito lo sacaron descamisado, con calzoncillos Polo Ralph Lauren. El Gobierno hizo circular fotos donde se lo veía sometido. Pero la estadía solo duró semanas, pues, por una acción judicial, Macías Villamar logró que lo regresaran a la Regional.

Una fuga planeada

Con privilegios y comodidades en la Regional, especialistas creen que Fito fue alertado de las intenciones de volverlo a trasladar a La Roca. Por ello, se cree que su evasión de la cárcel no pudo ser tan complicada.

Todo parece haber sido planificado. Semanas antes de la fuga, la familia de Fito se fue a Córdoba (Argentina). Allá habían adquirido una propiedad en el country Valle del Golf, en Malagueño.

La familia del capo registraba entradas a Argentina en septiembre, octubre, noviembre y enero.

Según el Gobierno argentino, el 5 de enero, tres días antes de que Fito se escapara de la prisión, arribaron a ese país su mujer, sus hijos y otros integrantes.

Patricia Bullrich, ministra de Seguridad de Argentina, dijo que la hipótesis es que hubo una planificación de comprar la casa, sacar a la familia y luego escaparse de la cárcel.

Migración de ese país no había impedido el paso de los familiares debido a que no tenía datos concretos sobre la situación de ellos y su nexo con el cabecilla de Los Choneros.

Cuando se supo quiénes eran, el Gobierno de Javier Milei decidió regresarlos a Ecuador. Al no existir ninguna orden judicial sobre la esposa de alias Fito, sus hijos y otros allegados, que estaban residiendo en una casa, el Gobierno argentino usó una resolución migratoria para sacarlos del país: la revocatoria de la residencia transitoria. Cuando llegaron a Guayaquil no fueron aprehendidos, debido a que no pesaba una orden de prisión en contra de ellos.

Un estado de excepción prolongado: ¿qué se logró?

Con las muertes violentas al alza y la fuga de Fito, el Gobierno de Daniel Noboa se vio obligado, el 8 de enero, a emitir un decreto de estado de excepción por 60 días, que después se prolongó 30 días más.

Para justificar la medida, el Gobierno adujo la situación de violencia y criminalidad que se registraba en el país y lo suscitado en el sistema carcelario, que daban “cuenta de que existe en el país una situación que genera grave conmoción interna, agravada por presuntas evasiones o fugas de personas privadas de libertad…”.

En el documento del estado de excepción se mencionó algo de la fuga de Fito: “Que el 7 de enero del 2024, la Fiscalía General del Estado inició de oficio una investigación por la presunta evasión del privado de libertad Adolfo. M. V., alias Fito”.

Un día después de declararse el estado de excepción, el 9 de enero, el país fue testigo de una incursión armada al canal TC Televisión. Hombres con armas entraron al set de noticias y amedrentaron a presentadores y operadores.

Tras eso, Daniel Noboa emitió un nuevo decreto en el que reconoció la existencia de un conflicto armado interno e identificó a 22 grupos delincuenciales.

El Gobierno sostiene que desde que se emitió el estado de excepción las muertes violentas han descendido, aunque los secuestros no se han logrado frenar. La Policía ha indicado que el 90 % de muertes violentas que se registran en Ecuador son causadas por la lucha entre grupos delincuenciales organizados (GDO). El 10 % restante se distribuye entre delincuencia común, riñas y feminicidios.

‘Fito’ en la mira de Estados Unidos

Como ocurrió con Wilder Sánchez Farfán, alias Gato Farfán, Estados Unidos puso en la mira a Adolfo Macías, alias Fito.

Un mes después de su fuga, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a Los Choneros y a José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, en la lista de sancionados, y fijó sus nexos con el narcotráfico.

Esta dependencia de Estados Unidos señaló que Fito pertenece a una de las pandillas más violentas de Ecuador, Los Choneros, y que esta sanción se da en conformidad con autoridades antinarcóticos.

La OFAC indicó que designó a Los Choneros y Macías Villamar en esta lista de conformidad con la Orden Ejecutiva 14059, por haber participado o intentado participar en actividades o transacciones que contribuyeron materialmente o representan un riesgo significativo de contribuir materialmente a la proliferación internacional de drogas ilícitas o sus medios de producción.

Estar en esta lista implica que las propiedades e intereses en propiedades de Fito o sus aliados que se encuentren en los Estados Unidos o en posesión o control de personas estadounidenses están bloqueados y deben informarse a la OFAC.

La inclusión en esta lista abre el camino de que en el futuro alias Fito pueda ser procesado por sus nexos con narcotraficantes.

Los nexos con altas esferas

Durante estos meses en los que Fito ha estado fugado se han conocido nuevos datos de las influencias que ejercía y los contactos que pudo establecer.

A fines de febrero, en Colombia se divulgó un video en el que la excomisionada de la pacificación en las cárceles de Ecuador, Claudia Milena Garzón, daba clases virtuales a policías de Colombia acompañada de Adolfo Macías Villamar, alias Fito.

“Esto va para todos mis alumnos. Nos encontramos acá en Guayaquil, trabajando fuertemente en la transformación del sistema penitenciario. Hoy nos acompaña Fito, que hace también por la transformación… Él sabe que todos ustedes son policías”, menciona Garzón en el video.

Días después de filtrarse el video, Garzón dijo que no se trató de una clase directa a los policías colombianos, sino que fue grabado como material “pedagógico”, que ha utilizado incluso con agentes de otros países y en otros escenarios de capacitaciones en materia de seguridad.

Mayra Salazar, ex relacionista pública de la Corte del Guayas, en su testimonio anticipado por el caso Metástasis mencionó los acercamientos de alias Fito con la expresidenta de la Corte Fabiola Gallardo.

“Señor juez, también debo manifestarle que Fabiola Gallardo me pidió que le haga un acercamiento con Adolfo Macías Villamar, alias Fito, porque el tribunal conformado por Fabiola Gallardo, Reinaldo Cevallos y la doctora Carmen Vásquez conocerían la apelación al traslado de la Regional a La Roca de alias Fito”, relató.

“Mientras yo me encontraba tratando de realizar dicho acercamiento con ex personas privadas de su libertad, al mismo tiempo Fabiola Gallardo se encontraba realizando el mismo acercamiento, y quien interviene aquí es el abogado Wilson Sánchez, quien lleva al abogado Ronald Cantos a la casa de Fabiola Gallardo, ubicada en Samborondón”, agregó.

“Ronald Cantos la pone en contacto y en línea directa a través de una videollamada con alias Fito. Al día siguiente, Gallardo me pide dar un paso al costado y me pide ya no hacer el acercamiento, porque ya tenía ella línea directa con Fito. Al día siguiente, Fito le envió un ramo de flores, una cadena con una esmeralda en el centro y $ 6.000 para que le ayuden en esta diligencia”, indicó.

 

Fuente: KCH